Cansadísimos pero felices". Así resumió el director de la Fundación da Vinci, Sergio Delgado, el resultado de la maratónica jornada de casi 12 horas del sábado en la que se desarrolló la octava edición del encuentro de emprendedores tecnológicos Montevideo Valley. Delgado destacó que se cumplió con el desafío de ofrecer, año a año, oradores interesantes y con temáticas frescas, a la vez que subrayó el entusiasmo que despertó el Bigpitch, en el que ocho organizaciones de apoyo presentaron un emprendimiento cada una. Delgado explicó que se aplicó por primera vez este formato para poder mostrar lo que se está haciendo en el ecosistema emprendedor, y destacó la participación de una delegación de Paysandú.
Aseguró que también se cumplió otro de los objetivos del encuentro, que es actuar como una instancia de "puente", ya que presenció varias charlas que terminaron en compromiso de explorar posibles colaboraciones entre startups, asociaciones y hasta posibilidades de inversión.
El Montevideo Valley fue en definitiva una especie de vidriera de proyectos interesantes, tanto a nivel de presentación como en el propio hall del auditorio del World Trade Center, donde por ejemplo Picsens ofreció la posibilidad de llevarse impresa una foto que se hubiera sacado en el evento con la única condición de postearla en redes, o el emprendedor de Unicorn Games que logró vender todos los juegos que puso a disposición del público, con un simpático remate final.
Pistas para pensar en forma global
Una nueva edición del encuentro de intercambio, reflexión y networking de emprendedores tecnológicos