Mientras el presidente Bashar al Asad descartó cualquier posibilidad de abandonar el poder, las fuerzas del régimen sirio se enfrascaron al comienzo de la semana en una lucha sin cuartel para controlar la estratégica posesión del agua, que hoy controlan grupos rebeldes.
Pugna estratégica por el agua amenaza frágil tregua en Siria
Recrudecen combates cerca de Damasco y el presidente Al Asad descarta negociar su salida