“Hoy el precio es mucho más alto que lo que se vio en el primer cuatrimestre, si bien en enero y febrero no se logró captar la suba, en marzo comenzó a verse de forma paulatina y en el segundo cuatrimestre veremos un aumento que se reflejará en el precio”, sostuvo.
China, principal destino
En el primer cuatrimestre de este año Uruguay exportó pulpa de celulosa a más de 20 países: China, Italia, Alemania, Países Bajos, Hong Kong, Corea del Sur, Argentina, Macao, Austria, Turquía, Estados Unidos, Francia, Polonia, Finlandia, España, Bélgica, República Checa, Austria, Japón, Indonesia, Israel, Lituania, Malasia, Reino Unido y Suecia.
Uno de los principales destinos continúa siendo China, que tuvo un peso en el valor de las exportaciones mensuales de entre el 32 y el 50%. Por su parte, países europeos como Alemania, Italia o Países Bajos también tuvieron una destacada participación, con variaciones que fueron desde el 12 al 38% en el valor de las exportaciones.
Corea del Sur, Argentina, Macao, Austria y Turquía tuvieron una participación “intermedia”, detalla el informe del MGAP, en el que se explica que estos destinos representaron del 4 al 6% del valor total exportado acumulado.
Destinos con menos participación (1% cada uno, aproximadamente) fueron: Estados Unidos, Francia, Polonia, Finlandia, España, Bélgica, República Checa, Australia y Japón.
Madera en chip
Un producto que se empezó a recuperar en volumen exportado y que abrió una nueva línea comercial en China en el primer cuatrimestre de este año fue la madera en chip. Ledesma opinó que abrir el mercado chino “fue muy importante, un gran desafío que continuará”.
Pese a la recuperación en las ventas, resaltó que este producto aún no recupera la variación de precios de mercado, los nuevos valores aún no se han podido captar, lo que se debe principalmente a que las cargas que se están enviando actualmente corresponden a contratos cerrados en 2020. Los valores “siguen a niveles bajos respecto a un promedio histórico”, comentó.
La exportación de esta producción estuvo detenida durante casi un año debido a la baja demanda de papeles en el mundo y lentamente comenzó a funcionar de nuevo, explicó.
Según detalla el informe del MGAP, en el primer cuatrimestre de este año se exportaron 122.143 toneladas de madera en chip de no coníferas, con un valor FOB de US$ 13 millones, sin considerar los envíos a zonas francas. Esto corresponde a un 37% menos que lo comercializado en el primer cuatrimestre de 2020. El precio para estos negocios fue de US$ 134 por tonelada. Además se enviaron 25.000 toneladas a zonas francas, un 17% más que en el primer cuatrimestre del 2020.
Por otro lado, se realizó una única exportación de madera en chip de coníferas. La carga, que fue de 600 toneladas, se envió a Argentina con un valor FOB de US$ 24.000. Con destino a zona franca se registraron 7.559 toneladas vendidas de esta madera, con un valor FOB de US$ 404.000.
Otras producciones y destinos
Uruguay exporta producción forestal a más de 50 países. Los mercados de más relevancia son los asiáticos y los europeos, aunque su participación en los valores y volúmenes negociados varían dependiendo el producto que se comercialice.
Los productos de menor valor agregado, como por ejemplo la madera rolliza, se destinan principalmente a India, China y Vietnam. En el primer cuatrimestre se exportaron 999.774 metros cúbicos de madera rolliza de coníferas a US$ 81 millones. China compró el 79% del volumen exportado e India e 21%.
También se vendieron 70.000 metros cúbicos de madera rolliza de no coníferas, con una variación de 121% más que en el mismo cuatrimestre del año pasado. Sin contemplar los envíos a zonas francas se comercializaron US$ 8 millones de este producto.
Dentro de la producción de madera aserrada, tanto de coníferas como de no coníferas, los productos de mayor valor agregado se destinaron a los mercados Estados Unidos y Reino Unido, mientras los que tienen un menor valor agregado fueron vendidos hacia países de Asia.
En el primer cuatrimestre se exportaron 91.000 metros cúbicos de madera aserrada de coníferas por un valor FOB de US$ 26 millones y 47.000 metros cúbicos de madera aserrada de no coníferas a US$ 20,6 millones.
La gama de productos forestales uruguayos es muy variada y entre ellos también se encuentran tableros, madera aserrada y rolos. Ledesma resaltó que este año un producto que tuvo “una dinámica importante” fueron los rolos de ecualiptus, con alta demanda en Vietnam, país que presentó un aumento en el volumen “interesante y anticipado” en el año en curso.
China y Vitenam son los mercados más fuertes y Camboya se presenta como un destino emergente para este producto.
Camilo dos Santos Uruguay exporta productos forestales a más de 50 destinos. El que más se destacó
En las exportaciones forestales, el pino fue el producto más destacado, lo que se debe a una alta demanda china.
Este producto tuvo una suba muy significativa en los negocios realizados, indicó Ledesma. Mientras en 2020 se exportaron 2 millones de toneladas, solo en el primer cuatrimestre de 2021 se exportó un millón, según datos cerrados al 30 de abril.
“Somos optimistas, pero estamos alertas porque los commodities han subido súbitamente y nos preocupa que China pueda en algún momento dar algún freno por temas inflacionarios internos”, mencionó, y añadió que no se había visto una variación como la del precio del pino en rolos –tuvo un incremento de 10% en el valor FOB– “tan dinámica y pronta en el tiempo”.
Juan Samuelle En las exportaciones forestales, el pino fue el producto más destacado. Preocupa la logística
Nelson Ledesma, presidente de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), dijo que una necesidad y preocupación que hay en el sector son los altos precios por logística y transporte y la disponibilidad de vehículos que hay para la industria.
El alto costo que tienen los fletes marítimos internacionales y la falta de camiones para realizar fletes a nivel interno afectan a la producción forestal y al desarrollo de los negocios, comentó.
La disponibilidad de muelles, principalmente en el puerto de Montevideo, “sigue siendo un problema para los forestadores, que nos genera un extracosto altísimo a los exportadores”.
Los barcos no pueden entrar directo al puerto porque no hay muelles disponibles y la espera de esos vehículos genera un costo extra “muy importante” sobre los precios de los fletes marítimos, que además “están en niveles récord”.
Un barco parado afuera del puerto dos o tres días puede “consumir el margen de utilidad de negocio”, lamentó.