Se termina la época dorada de la oposición en Diputados
Con la recuperación de la mayoría parlamentaria por parte del oficialismo, los legisladores del Partido Independiente, así como Amado y Rubio, pierden poder
Con el apoyo de Fernando Amado para votar el polémico artículo 15 que habilita al Estado a dilatar el pago de deudas por juicios, o con la complicidad del diputado de Unidad Popular, Eduardo Rubio, para llevar adelante el aumento de los impuestos a las importaciones, el
gobierno pudo aprobar en la Cámara de Diputados su proyecto de Rendición de Cuentas. Pero tras la renuncia de Gonzalo Mujica a su banca, y la recuperación del voto 50, la izquierda ya no necesitará de la oposición para aprobar sus propuestas.
Para Rubio, durante el período en el que el FA tuvo 49 votos en
Diputados se dio una dinámica de trabajo parlamentario más positiva y admite que con la recuperación de la mayoría por parte del oficialismo habrá un retroceso.
No obstante, dijo que "hay cosas que ya han cambiado, como por ejemplo que se haya votado la comisión investigadora de ASSE".
A su vez, Rubio coincidió con el diputado del Partido Independiente Iván Posada en que los problemas de agenda en el gobierno se dieron antes de perder la mayoría. "El agotamiento es anterior a la pérdida de la mayoría absoluta. Son muy pocos los proyectos que han ingresado al Legislativo por iniciativa del Poder Ejecutivo, cuando es quien en general ejerce la mayor voluntad legislativa", señaló Posada.
Tanto diputados oficialistas como de la oposición coincidieron en que esta etapa debería servir de aprendizaje para todos, ya que estimula el diálogo y la negociación política.
En tanto, para el diputado del Partido Nacional Pablo Abdala la dificultad del oficialismo para definir la agenda pública y parlamentaria responde a las diferencias que se han acentuado entre sus sectores internos.
"En este caso las diferencias no son solo ideológicas, sino institucionales. Las posiciones sobre Venezuela y Raúl Sendic han generado desgaste y parálisis, sumado a la evolución económica de estos años que ya no es tan holgada", apuntó Abdala.
No obstante, a partir de la pérdida de la mayoría parlamentaria del oficialismo se notó un enlentecimiento legislativo, con menos proyectos aprobados, en tanto los votados requirieron más tiempo de discusión.
A partir de la deserción de Mujica, la actitud del
Frente Amplio se dividió en dos tiempos: uno en el cual los principales actores de la bancada oficialista no asumieron la perdida de la mayoría y siguieron actuando por inercia como si la tuvieran –lo que provocó algunos fracasos– y otro posterior en donde se comenzó a negociar.