Al comienzo de la misma los futuros intentaron seguir subiendo, pero fracasaron y activaron una liquidación que fue más evidente este jueves. Fondos y operadores liquidaron posiciones en un contexto de mercados financieros negativos para las materias primas con los temores sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea y los temores sobre la marcha de la economía mundial. Esto llevó a los fondos a preferir activos de refugio bajando su posición en las materias primas.
En término de fundamentos, condiciones climáticas más favorables en EEUU también contribuyeron a la toma de ganancias. El lunes el USDA informó una mejora en la condición de los cultivos de soja a niveles superiores a igual fecha de 2015 y del promedio de cinco años. Si bien persistirá la cautela por lo que pueda pasar en julio y agosto, este tipo de dato fue claramente bajista. Y el mercado va descontando que el 30 de junio el USDA aumentará la cifra de área sembrada con soja recortando la superficie proyectada para el maíz.
Los operadores y productores locales van mirando más lo que pase con los futuros de referencia para la próxima campaña en Uruguay. El contrato de julio 2017 llegó a operar encima de US$ 405/ton a inicio de la semana y ayer terminó en US$ 392,7. Las referencias locales para soja 2017 llegaron a superar los US$ 380 y este jueves testeaba el piso de US$ 370 con operativa muy limitada.