Shoppings argentinos ruegan por la modalidad “take away”
Los centros comerciales de la vecina orilla piden reabrir sus puertas con un nuevo plan para la entrega de productos
A 60 días de la cuarentena obligatoria por el coronavirus, los shoppings aún permanecen cerrados. Para contrarrestar la caída de sus ingresos, y mientras esperan la autorización por parte del gobierno para retomar sus actividades, solicitan que se les habilite la modalidad take away o “para llevar”, como ya se le permitió a la industria gastronómica y a algunos shoppings del interior, como en la provincia de Neuquén.
“Estas empresas enfrentan serias dificultades, justamente por el parate. El gobierno ha brindado un auxilio a algunas de ellas mediante el programa ATP. Pero con ingresos cero, stocks acumulados, la cadena de comercialización interrumpida, y debiendo abonar el otro 50% de los salarios e impuestos onerosos, el panorama es preocupante. Cuando la pandemia haya finalizado, muchas compañías van a desaparecer”, alertó.
“La propuesta contempla que también puedan retirar sus compras personas que no tengan un automóvil y vivan en las cercanías al mall, manteniendo siempre las normas de higiene y seguridad correspondientes, y el distanciamiento adecuado. No vemos que haya un riesgo para la población con esta modalidad”, describió Nirenberg.Con esta operatoria, la CASC estima que se podría alcanzar apenas el 20% del volumen habitual de ventas. “Sabemos que no vamos a vender lo que se vendía prepandemia, pero sería un auxilio para las empresas, al menos”, afirmó.
Una industria en torno al comercio
El sector de los shoppings centers en Argentina emplea a 100.000 personas en forma directa e indirecta. A eso se suman los trabajadores que se desempeñan en las industrias que utilizan los centros comerciales como canal de distribución, como los rubros de indumentaria, calzado, gastronomía y electrodomésticos, entre otros. Una fuente del sector señaló que los shoppings argentinos están haciendo un esfuerzo al no cobrar los alquileres a los locatarios, teniendo además una estructura rígida de gastos fijos.
(El Cronista - RIPE)