El día en que José Mujica conoció a Susana Muñiz, en la chacra del presidente en Rincón del Cerro, también estuvo el subsecretario de Salud, Leonel Briozzo. “Los nombres de las personas que ocuparán la Dirección General de Salud (Digesa) y la Dirección General de Secretaría (Digese) tienen que surgir de un acuerdo entre ustedes dos”, les transmitió Mujica a Muñiz y Briozzo. Luego el presidente decidiría aceptar o no esas sugerencias.
Sin embargo, otro actor está intercediendo en la decisión del mandatario: Eduardo González.
González, conocido como el “Yesero”, asumió la Dirección de Descentralización en enero y ocupa el puesto de mayor jerarquía que tiene el Movimiento de Participación Popular (MPP) en el Ministerio de Salud (MSP). Es la persona de confianza de Lucía Topolansky en temas sanitarios y ha ejercido distintos cargos en ASSE y en el MSP.
Según supo El Observador, el “Yesero” está ejerciendo “fuertes presiones” para que alguna de las dos direcciones sea para el MPP e incluso ha participado de algunas reuniones en las que se han discutido posibles candidatos. Eso genera cierto malestar a Briozzo y a Muñiz.
De modo que lo que debería haber sido un acuerdo entre la ministra y el subsecretario acerca de quiénes son las personas más idóneas para asumir dos direcciones fundamentales de la gestión ministerial, se convirtió así en otro terreno para la lucha político-partidaria por los cargos.
El MSP es rehén del tironeo de dos fuerzas políticas: el MPP y el Partido Comunista (PCU). Este último gobernó con Jorge Venegas desde que el socialista Daniel Olesker pasó a ser el titular del Ministerio de Desarrollo Social. Ahora, mantiene el control del MSP con Muñiz, una médica joven cuyo principal mérito es ser militante orgánica del PCU. En tanto, el MPP ejerce influencia a través de González y de otras personas que estaban concentradas en ASSE cuando el presidente era Mario Córdoba, y ahora están queriendo recobrar protagonismo cerca de González en el proceso de descentralización que tanto preocupa al presidente.
Briozzo, que pertenece al grupo Compromiso Frenteamplista que lidera Raúl Sendic, también intentará que alguna de las vacantes sea asumida por alguien de su confianza política.
Este entramado político explica que hace un mes y medio el MSP funciona con la Digesa acéfala, pese a que esa dirección tiene un rol de gerencia en lo relativo a la salud y de ella dependen varias áreas clave.
Desde el 25 de enero, cuando Venegas destituyó a su correligionario Yamandú Bermúdez por discrepancias en la gestión, quien manda en la Digesa es la subdirectora Raquel Ramilo. Esta semana, Ramilo estuvo en un congreso en Brasil.
La falta de titular en la Digesa tiene al ministerio “paralizado”, cuentan jerarcas y funcionarios. Algunos temen que “pase algo” que deje en mayor evidencia la ausencia.
También se nota la falta de director en la Digese. Ese cargo, el tercero del MSP, lo ocupó la excomunista Graciela Ubach hasta el 22 de febrero. Según fuentes del MSP, se fue “desmotivada” por el desorden del ministerio y porque estuvo “muy sola” durante el año que se desempeñó allí.
Por ahora los posibles sucesores de Bermúdez y Ubach se manejan con mucho hermetismo y no se comentan nombres. En el gabinete de directores de esta semana y de la anterior, la ministra se refirió a las vacantes como uno de sus temas pendientes.