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3 de julio 2021 - 5:04hs

Carlos Bastitta es un argentino de 90 años que hoy está radicado en Colonia. Hace 30 años –luego de un largo proceso– adquirió un bloque de 515 hectáreas en el ala este de Colonia, contigua al puerto. Siempre tuvo en mente proyectos o ideas para darle un impulso a esa parte de la costa coloniense pero, por distintas razones, tres iniciativas anteriores privadas fracasaron. Fue por eso que ahora decidió –junto a su hijo Eduardo– tomar la posta de la iniciativa para aterrizar un ambicioso proyecto urbanístico denominado Más Colonia, que puede marcar un antes y un después en la icónica ciudad que en sus inicios se disputaron portugueses y españoles. 

Este jueves, el inversor argentino presentó formalmente la iniciativa ante la Junta Departamental de Colonia en procura de despejar dudas y buscar el consenso político que requiere una iniciativa de esta magnitud. El propietario de la franja de terrenos ubicada entre la playa Ferrando y el aeropuerto Laguna de los Patos pretende ir “paso a paso” para que la iniciativa pueda concretarse en sus diferentes etapas. Dentro de ese predio hay lagunas de canteras que quedaron de arena y piedra que se exportaba a Argentina; también pasa el arroyo La Caballada.

El encargado de presentar la iniciativa fue Eduardo Bastitta frente al Plenario departamental, junto a representantes del estudio de arquitectura Gómez Platero y Asociados, uno de los cuatro desarrolladores privados que tienen previsto dar el puntapié inicial con la construcción del corazón de la nueva ciudad coloniense. Uno de los primeros escollos que deberá sortear es la recategorización de los padrones urbanos que abarcan las playas Ferrando y El Calabrés como suelo suburbano de actividad turística. Esta zona comprende una superficie de 200 hectáreas de las 515 que abarca el proyecto. 

El terreno abarca la zona este de Colonia; tiene 7 km de de playas.

La construcción urbana de Colonia está concentrada en la zona noroeste, por lo que desde arriba parece como un ave que le falta una ala. Precisamente, esa zona que aún está por explotar, sería el ala este de la ciudad. 
En diálogo con El Observador el edil nacionalista Sergio Bertón dijo que se trata de una iniciativa de mediano y largo plazo –a 20 años– para tener una “nueva ciudad de Colonia” pegada a la actual que apunta a duplicar la población actual (30 mil habitantes). 

“Hace 10 años hubo una iniciativa en el mismo predio que apuntaba a gente de poder adquisitivo alto. Este es un proyecto de ciudad inteligente que también genera puestos de trabajo; se parece más a la idiosincrasia de Colonia. Realmente impresiona y sería muy bueno que se concrete”, afirmó el representante local. 

El inicio del proyecto

El propietario de la tierra –en conjunto con otros cuatro desarrolladores privados argentinos y uruguayos– tiene previsto iniciar la construcción del corazón de la nueva ciudad a corto plazo, una vez que se tenga el aval de la Junta Departamental. El diseño urbanístico del proyecto es del estudio Gómez Platero.

Esta primera etapa del proyecto –que está previsto que se lance a fin de año– comprende una superficie de unas 20 hectáreas donde prevé una inversión de unos US$ 80 millones para la construcción de entre 400 y 600 viviendas. También comprenderá oficinas, restaurantes y centros comerciales, infraestructura educativa y de salud. 

El proyecto se construirá en etapas; la primera comenzaría a fin de año.

La familia Bastitta –dueña de la tierra– se encargará de invertir en la infraestructura que requiere la zona para que los desarrolladores inmobiliarios puedan llevar adelante iniciativas en sus lotes de terrenos respectivos. La nueva ciudad tendrá un diseño moderno con foco y eje en la sustentabilidad ambiental. Todos los espacios verdes (como plazas) de la ciudad serán de uso común y público, incluidos los 7 kilómetros de playa que incluye el predio. 
Los espacios verdes en Más Colonia serán una postal recurrente. Habrá células urbanas (edificios, viviendas, oficinas) que estarán conectadas por corredores verdes que permitirán el acceso a cualquier punto de la ciudad. Los promotores están apuntando a que esta nueva ciudad tenga básicamente habitantes jóvenes, de trabajadores vinculados a la economía del conocimiento, porque uno de los focos del proyecto es que se instalen firmas tecnológicas de la región y el mundo. 

Los servicios de transporte, salud y educación también forman parte del proyecto.

El proyecto final, a 20 años, considera la construcción de 8.000 nuevas viviendas en la capital coloniense, con una inversión total estimada de unos US$ 2.000 millones. El emprendimiento proyecta generar 6.000 nuevos empleos solamente en empresas vinculadas a la economía del conocimiento.  El escenario base de Más Colonia prevé un proceso paulatino de crecimiento de la urbanización a un ritmo controlado sobre un eje de 400 a 500 viviendas por año, con un volumen de inversión de entre US$ 80 millones a US$ 100 millones por año. Esa previsión es para un escenario base, que puede acelerarse en caso de que la demanda así lo exija. 

Transporte y empresas 

En paralelo con la negociación que se llevó adelante para sumar los primeros desarrolladores al proyecto, la familia Bastitta avanzó en gestiones con las empresas de transporte marítimo (Buquebus y Colonia Express) para mejorar y elevar sensiblemente la frecuencia con Buenos Aires, Montevideo y otras ciudades de la región. La idea de los desarrolladores es lograr una tarifa económica y que un viaje a la capital argentina no demande más de media hora, de modo que Más Colonia sea una alternativa a barrios porteños, como Pilar o Escobar.

Según pudo saber El Observador, los promotores de la iniciativa también han mantenido contactos con empresas tecnológicas de renombre a nivel regional, startups, fondos de venture capital para sondear el interés para radicarse en esta nueva ciudad, una especie de Silicon Valley a la uruguaya. 

Render del proyecto El diseño urbanístico tiene un fuerte foco en la sustentabilidad y los espacios verdes.

Otro frente del proyecto continúa trabajando en sumar nuevos desarrolladores. También ya están avanzadas las gestiones con prestadores de educación y salud para la nueva ciudad. Se propone que jóvenes argentinos y uruguayos puedan residir en la nueva ciudad coloniense sin la necesidad de tener un desarraigo con su círculo familiar o de amigos que se da cuando optan por radicarse en Europa o EEUU. El plan es que la ciudad tenga una identidad rioplatense, tanto con foco en argentinos como en uruguayos.  Los bancos también ya están presentes en la iniciativa, ya que el financiamiento es otra pata fundamental para promover el crédito hipotecario para los potenciales nuevos residentes en la variada oferta de soluciones habitacionales que ofrecerán los desarrolladores inmobiliarios. 

Los proyectos truncos 

La primera idea que tuvo en la cabeza Carlos Bastitta fue desarrollar una urbanización moderna de bajo impacto, con mucho verde y autos eléctricos. Ese envión inicial solo quedó en una aspiración. A fines de la década de 1990 apareció un grupo de inversores argentinos y uruguayos –que trabajaron con el estudio Carlos Ott– con la idea de desarrollar la zona. El proyecto consistía básicamente en la construcción de un hotel y luego un loteo. La crisis del 2001 terminó por ponerle la tapa a esa iniciativa. En 2005, el grupo español Ferroman, que venía con una trayectoria exitosa en España, presentó un proyecto con un tinte faraónico que se denominó Arenas Blancas. Era una iniciativa bastante elitista y apuntaba a un público de muy alto poder adquisitivo; incluía cuatro canchas de golf, una de las cuales aspiraba a integrarse al circuito internacional del magnate Bill Gates. Otra crisis, esta vez la de 2008, también se llevó puesta la idea. 
En 2009, la familia Bastitta contactó al desarrollador argentino Eduardo Costantini –con fuerte presencia en Punta del Este y Buenos Aires– para explorar alternativas para el predio. El plan consistía en construir un barrio, pero en la búsqueda de inversores algunos se bajaron y el proyecto quedó stand by. El hijo de Costantini –impulsor del proyecto– se fue a vivir a Nueva York y eso enfrió la idea. 
Tras esos intentos frustrados, Carlos Bastitta y su hijo optaron por recorrer otro camino y tener un rol activo en la promoción de la iniciativa inmobiliaria, tomar el rol de coordinadores con los distintos actores que son necesarios para una iniciativa de esta magnitud. 
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