En las historias clínicas de los 17 pacientes identificados por los enfermeros procesados como sus víctimas, los especialistas de la Junta Médica no esperaban encontrar declaraciones como “inyecté morfina para matarlo” o confesiones del estilo. En realidad, lo que las historias clínicas pueden aportar para esclarecer un posible homicidio es mucho menos contundente y certero: es un mayor o menor grado de “compatibilidad” con las versiones de los hechos.
Surge más evidencia a favor de los enfermeros
Algunas historias clínicas revelan incompatibilidad con fallo judicial