El cambio de lugar, esta vez en Kibon, apunta a atraer a público de hoteles de Pocitos, ya que el año pasado buena parte de los compradores fueron brasileños. "Nos resultó muy útil repartir folletería en hoteles de Carrasco, muchos brasileños fueron y compraron. El hecho de estar en Pocitos es una estrategia y los propios hoteles también la promocionan", indicó.
Para captar más público, también se extendió en horario. El año pasado se realizó durante un solo día, y este año será un día y medio. "Lo pidieron las empresas. Es un gran esfuerzo montar el stand, llevar todos los productos para un solo día", dijo Perdomo.
Las empresas participantes se dividen en tres grandes áreas: diseño, gastronomía y artesanía. Aparece también la cosmética, con productos elaborados con ingredientes uruguayos, o los culturales, como es el caso de la editorial Más Pimienta, e infantiles.
Aunque la primera intención es mostrar, Perdomo aseguró que las empresas "vendieron mucho". "No hubo ninguna empresa que no haya vendido. Apostamos a que este año vendan mucho más", indicó.
Igualmente, dijo que las empresas no evalúan las ventas en comparación con lo que venden en un día normal, ya que son varios los factores que inciden a que la venta sea mayor.
Comunidad
Uno de los intereses de Uruguay XXI, dijo Perdomo, es formar una comunidad entre las marcas participantes. "Esta es una actividad más para que esa comunidad se retroalimente", subrayó, y agregó que el año pasado varias empresas hicieron negocios entre ellas. Esto puede darse, por ejemplo, entre diseñadores con empresas que brindan insumos. "Esto es algo que se muestra al público pero entre ellos ya trabajan en intercambiar experiencias".