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Usuarios accederán a datos sobre alimentos por código QR

La comuna pretende darle más herramientas e información a la población para conocer qué productos consumen

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21 de mayo de 2015 a las 18:14

Cada vez más la Intendencia de Montevideo (IMM) acude al control ciudadano para sumar en el contralor hacia las empresas. Es entonces que ahora, a las denuncias que recibe por día el Centro de Control de Alimentos vía telefónica, se suma la posibilidad de que los clientes hagan su denuncia a través del mismo código QR instalado en los locales para controles de la Dirección General Impositiva (DGI).

Desde la semana pasada, al escanear el código QR de un local que comercializa alimentos, como un restaurante, además de controlar si la empresa está al día con sus impuestos, el usuario tiene la posibilidad de ingresar en un ícono identificado con el logo de la IMM. Así, se podrá cerciorar de que el local cuente con habilitación de Bromatología y en caso de que no cuente con ella, también puede denunciarlo automáticamente desde su celular.

Además de las denuncias por no tener habilitación, a través de ese código se puede presentar una queja por falta de higiene, o porque hay saleros arriba de las mesas sin que fueran pedidos por el cliente, hecho que está prohibido por el decreto departamental Nº 34.952 que intenta regular el consumo de sodio.

Así lo explicó a El Observador el director de Salud de la IMM, Pablo Anzalone, quien aseguró que se trata de una apuesta de la intendencia por dar más herramientas e información a los usuarios para conocer qué productos consumen. A esa nueva forma de control se agrega además una aplicación que puede consultarse a través de la web de la intendencia, y que da al consumidor la posibilidad de conocer cuáles son los productos que están registrados y habilitados por la comuna. Es decir, aquellos que la intendencia inspeccionó y comprobó que los ingredientes que dice contener en el empaquetado, son los que efectivamente tienen por ejemplo, el alfajor, el yogurt, o el ketchup importado, entre otros alimentos.

Entre los datos que brinda la aplicación –denominada Información de productos alimenticios registrados– se especifica el nombre y tipo de alimento, la vida útil, y la fecha de vencimiento de la habilitación.

“Cuando uno controla en una góndola, controla la fecha de vencimiento o si el producto tiene una leyenda que dice IMM y un número. Eso quiere decir que la empresa lo presentó, que la intendencia tomó muestras y comprobó que el alimento tiene lo que dice tener”, dijo el director de Salud. Ese número de registro en la intendencia es uno de los que puede usar el usuario para buscar el alimento en la aplicación. Además se puede buscar por marca o por empresa.

En caso de que se encuentre un producto no habilitado o con habilitación vencida en algún comercio, según explicó Anzalone, la intendencia se incauta del alimento hasta que la empresa regularice la situación. Desde el servicio de Regulación Alimentaria se detiene el producto y se lo precinta. Si la empresa se pone al día con la habilitación, el producto se devuelve y en caso de no hacerlo, se destruye. Además se realiza una pesquisa en el mercado para corroborar que el alimento no se esté vendiendo también en otros comercios.

El director de Salud aclaró sin embargo que en algunos casos, el vencimiento de la habilitación puede deberse a que la empresa discontinuó la producción o importación de los productos y no actualizó la información.

Más inspecciones

Las denuncias de los usuarios, tanto luego de verificar en la aplicación o a través del código QR de DGI, se transmiten a la Unidad de Regulación Alimentaria, la que comienza una inspección, por la que puede llegar también a multar a los comercios.

Durante el año 2014, según datos oficiales, la intendencia realizó un total de 8.237 inspecciones a locales que venden alimentos, de las cuales unas 1.500 fueron a partir de denuncias. Esas inspecciones, según detalla el reporte anual de actividad de Regulación Alimentaria, llevaron a la IMM a aplicar sanciones a 413 empresas, e imponer 1.441 multas, que van desde las 2 a las 350 unidades reajustables (UR), por más de $12 millones (a valores actuales). Además se clausuró a 49 locales, la mayoría de ellos en el rubro de panadería.

Por otra parte, el Laboratorio de Bromatología analizó durante 2014 4.975 muestras de alimentos que derivaron en sanciones a 21 empresas por alrededor de $458 mil.

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