En un comunicado conjunto facilitado por la cancillería colombiana, las Administraciones de estos ocho países hicieron votos para que surjan "soluciones negociadas" ante la crisis política en Venezuela, así como por el respeto de los derechos humanos en un país en "grave crisis humanitaria".
Los Gobiernos en cuestión se hicieron eco de las palabras que profirió el papa el sábado, cuando pidió que se busquen "soluciones negociadas a la grave crisis humanitaria, social, política y económica que está golpeando a la población" venezolana.
Los ocho gobiernos aseguraron que "todo lo que se pueda hacer por Venezuela hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias".
Además, afirmaron que se requiere "el cese de los actos de violencia, la plena vigencia del Estado de Derecho, la liberación de los presos políticos, la plena restitución de las prerrogativas de la Asamblea Nacional, y la definición de un cronograma electoral".
Según la canciller venezolana, las ideas expresadas en esa nota conjunta constituyen un "comunicado en apoyo a factores opositores en Venezuela" que, remarcó, "alienta el golpismo y la violencia, y pretende desconocer al cobierno legítimo".
El llamado del papa surgió luego de un mes de manifestaciones en la nación suramericana que se han saldado con al menos 29 muertos, cerca de 500 heridos y más de mil detenidos.