El malhumor y el desencanto muerden más que el invierno frío. Y sin embargo el Frente Amplio, la fuerza política predominante, convoca a las urnas para elegir su presidente y otras autoridades.
Es un gesto valiente. Ningún partido se atrevería a tanto en el Uruguay de hoy. Y ser gobierno ya no es glamoroso. Hay un extendido sentimiento, desde la izquierda a la derecha, de que 12 años de bonanza casi única en la historia no fueron del todo bien aprovechados, aunque tampoco se haya caído en experimentos ruinosos del tipo argentino o venezolano.
Ya no es mágico el mundo
Al FA le espera un drástico recambio de líderes, lo que provoca rencillas y ansiedad