MPP rebate el "relato" de su "moderación" y defiende la creación de un "Nuevo Encuentro" para "acercar" a quienes están lejos del Frente Amplio
El MPP plantea que "se ha intentado instalar un relato" que los "acusa" de haberse "moderado" en el gobierno y de "haber subordinado la lucha ideológica a la estrategia electoral"; asegura que "no es una intención inocente" sino una "disputa política e ideológica sobre el rumbo de la izquierda"
Militantes del MPP se congregan frente a la Torre Ejecutiva antes del inicio del cortejo fúnebre del expresidente José Mujica
Foto: Dante Fernandez / AFP
De cara a su Plenario Nacional el último fin de semana de abril, el Ejecutivo del MPP bajó a su estructura un documento de 22 páginas para definir la identidad del sector, caracterizar la etapa y marcar las líneas de acción en adelante. En el texto, al que accedió El Observador, el movimiento del fallecido José Mujica apunta contra un “relato” en su contra respecto a su presunta “moderación” en el gobierno y defiende la creación de un “Nuevo Encuentro” a modo de paraguas electoral para quienes hoy están lejos del Frente Amplio.
“En los últimos tiempos se ha intentado instalar un relato que cuestiona al MPP por su peso electoral y su rol en el gobierno. Se nos acusa de habernos moderado, de haber subordinado la lucha ideológica a la estrategia electoral o a la ocupación de responsabilidades institucionales. Se sugiere que crecer electoralmente implica necesariamente diluir identidad”, recoge el documento en un quinto apartado referido al “rol” de la organización.
“Esto no es una intención inocente, forma parte de una disputa política e ideológica sobre el rumbo de la izquierda y sobre qué significa construir mayorías en el Uruguay actual. Se intenta asociar crecimiento con pérdida de identidad, como si ampliar la base social fuera incompatible con sostener convicciones”, afirma el MPP en el texto que fue sometido a discusión de sus agrupaciones de base.
El Ejecutivo del sector defiende que su “trayectoria demuestra lo contrario”. “Nuestro crecimiento no se explica por el abandono de principios, sino por la capacidad de mantener una orientación clara hacia las grandes mayorías y de expresar, en cada etapa, un proyecto nacional y popular coherente. No hemos cambiado nuestro planteo político, lo que ha cambiado es el escenario social, económico y cultural en el que actuamos”.
El MPP repasa que su propuesta histórica de procurar un “frente grande” nunca “fue crear un nuevo partido político, sino la intención de generar un espacio” con una denominación “distinta que permita acercar a quienes aún hoy no pueden acercarse al Frente Amplio”. “Esta propuesta tiene aún vigencia, por eso hemos planteado la necesidad de construir un Nuevo Encuentro”, sostiene el sector.
El Frente Amplio llegó a discutir a mediados de 2023 la posibilidad de presentarse a las elecciones bajo un paraguas más grande, a modo del Encuentro Progresista-Nueva Mayoría encabezado por Tabaré Vázquez en 2004. El MPP defendía entonces un formato similar para atraer respaldos desde afuera a favor de la candidatura de Yamandú Orsi, con la denominación de “Nueva Mayoría por Uruguay” como una opción posible.
El cambio no prosperó y el ex sindicalista Richard Read llegó a afirmar que frenó su intención de apoyar a Orsi con un partido político propio –con el que en un inicio llegaron a “estar en la vuelta” Gabriel Oddone y Juan Pedro Mir– debido a la reticencia del Frente Amplio a abrir las tranqueras.
Ahora, en un contexto de una juventud desencantada con la política que es un “caldo de cultivo” para “las ideas de derecha antisistema”, el MPP esgrime que “la izquierda no puede cometer el error de replegarse sobre su núcleo más convencido y organizado”, al tiempo que insiste en no “hablarle únicamente a quienes ya comparten plenamente el horizonte”.
La organización milita como “imprescindible” la construcción de “mayorías” con “sectores que aún no forman parte activa del proyecto”. “Marchar junto a la sociedad no implica abandonar nuestros objetivos transformadores ni desdibujar el nuestro horizonte. Por el contrario, supone traducir ese horizonte en propuestas concretas, comprensibles y capaces de convocar a más gente”.
El documento aclara no obstante que “ampliar alianzas” sin un “debate ideológico puede vaciar de contenido el programa de cambios y diluir su sentido estratégico”, aunque matiza que “la acumulación real de fuerzas no se mide por la intensidad del discurso, sino por la capacidad de construir mayorías conscientes, organizadas y comprometidas con un programa de transformación”.
El texto concluye con un llamado a buscar “en esta etapa” a “esa porción de pueblo que todavía no se siente parte”. “Esa es la apuesta. Esa es la urgencia. Una patria para todos y todas, como tarea concreta y organizada”.
Militantes del Frente Amplio en la sede del MPP tras la muerte de José Mujica
Militantes del Frente Amplio en la sede del MPP tras la muerte de José Mujica
Foto: Dante Fernandez / AFP
La muerte de Mujica como “punto de inflexión”
Estructurado en cinco capítulos –la “historia” de la organización, el contexto internacional, los lineamientos programáticos, el panorama nacional y el rol del sector–, el documento repasa en un inicio que “mientras la izquierda a nivel regional y mundial va de alianza en alianza sin lograr consolidar un programa, una doctrina y una mística única que le permita trascender más allá de unos pocos años”, en Uruguay el Frente Amplio “ha demostrado que eso es posible”.
El MPP marca que eso fue posible “gracias a las bases militantes organizadas desde el pueblo”, así como a la “presencia de dirigentes de primer nivel, que día a día han puesto el hombro”, como Mujica. “Por eso, en ese recorrido, la muerte de Pepe significó un punto de inflexión que nos atravesó como fuerza política y como movimiento popular. No fue la primera pérdida que enfrentamos (...) pero sí la de uno de los que mejor logró interpretar los momentos políticos y nos permitió trascender las fronteras partidarias”.
“Pepe encarnó una forma de hacer política profundamente arraigada en el pueblo (...). La palabra, la coherencia de vida y la manera de militar de Pepe permitieron la construcción de un vínculo de confianza con amplios sectores de la sociedad, incluso más allá del Frente Amplio y del propio MPP. Esa capacidad de interpelación amplia es parte central de nuestro legado histórico reciente”, revindica el sector.
“Su ausencia nos obliga a repensarnos. No desde la nostalgia paralizante ni desde la idealización, sino desde la responsabilidad política de comprender qué representó ese liderazgo y qué desafíos nos deja”, se plantea el movimiento. “La muerte de Pepe nos marcó porque puso en evidencia una etapa que se cierra y la necesidad de abrir otra, en un contexto distinto, más complejo y más incierto”.