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La voz del orden de los docentes en el Consejo de Formación en Educación se suma a los cuestionamientos de una resolución aprobada por el Consejo Directivo Central (Codicen) que habilita a titular a docentes con al menos ocho años de experiencia que tienen cursada la mitad de la carrera.

Si bien la resolución es de octubre de 2025, la decisión tomó notoriedad pública luego de que El Observador informara que al menos dos agrupaciones de docentes de inglés y de matemática estaban haciendo circular cartas con cientos de firmas en rechazo a la decisión que, entendían, empezaría a ponerse en marcha en el segundo semestre de este año, porque así lo señalaba la resolución del Codicen.

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La resolución definía la puesta en marcha de un plan de egreso para quienes debían algunas materias para recibirse. Como segunda etapa, a ponerse en marcha a partir del segundo semestre de este año, establecía una vía de titulación para quienes tuvieran al menos la mitad de la carrera cursada y ocho años de experiencia dando clases.

Es la segunda etapa del plan la que cayó mal entre los colectivos docentes.

Del mismo modo se pronunció el sindicato de trabajadores del Consejo de Formación en Educación, también se sumó la Asociación de Profesores de Literatura del Uruguay. A ellos se sumó la consejera en representación de los docentes en el Consejo de Formación en Educación Gabriela Rico, quien, al ser consultada por El Observador, adelantó que mantiene la misma posición crítica que había expresado su antecesora respecto al programa de titulación para docentes en ejercicio impulsado por el Codicen.

“No estamos de acuerdo, la titulación es competencia del CFE, consideramos que no debe estar en la órbita del Codicen, eso vulnera su autonomía técnica”, expresó.

Rico dijo además que el mecanismo debilita la formación inicial de los profesores porque, al habilitarse un camino más fácil para terminar la carrera, eso desestimulará a seguir la carrera tal como está planteada.

Según explicó, ya existen alternativas para mejorar la cantidad de docentes titulados sin crear mecanismos paralelos de acreditación, como por ejemplo el fortalecimiento de las modalidades semipresenciales, especialmente para estudiantes del interior, la ampliación de becas y apoyos económicos y mayores facilidades para quienes ya trabajan como docentes.

"Lo que hacemos con mecanismos por fuera del sistema es dejar más desprotegida la formación inicial. A largo plazo no fortalecemos la formación de grado", advirtió.

Uno de los principales reparos del orden docente refiere a la distribución de competencias entre el Codicen y el CFE.

Según Rico, la definición de los criterios de formación y titulación corresponde al Consejo de Formación en Educación, por tratarse del organismo responsable de la formación de grado y de posgrado de los docentes. "El tema de la autonomía es clave. Están siendo desatendidos los cometidos que la ley le asigna al CFE en materia de formación de grado y de posgrado", sostuvo.

Ese planteo coincide con el informe elaborado en diciembre de 2025 por la entonces consejera docente Nirian Carbajal, quien sostuvo que el CFE había delegado indebidamente en el Codicen la elaboración del programa y advirtió que ello comprometía la autonomía del organismo. En ese documento, al que accedió El Observador, también se cuestionaba que el mecanismo privilegiara la obtención del título por encima de una formación docente integral y se advertía sobre el reconocimiento de créditos por experiencia profesional.

En el informe, Carbajal cuestionó el sentido del programa de titulación: "¿Importa solo titular sin desarrollar una formación acorde? ¿Cuál es el fin? ¿Se trata de engrosar estadísticas?".

También sostuvo que la iniciativa "no solo" presenta "imprecisiones de carácter conceptual", sino que implica un "menoscabo a la formación de profesionales de la educación" y refleja una "falta de responsabilidad de las autoridades políticas del CFE" respecto de las competencias que la ley les asigna.

En el documento, la entonces consejera afirmó además que cualquier mecanismo de titulación debe garantizar "un título con formación como requisito sine qua non" y advirtió que "los mecanismos adoptados en la política de este quinquenio distan y hasta se contradicen" con el objetivo de consolidar la formación docente como una institución universitaria.

Rico, que asumió en abril y adhiere al mensaje de su antecesora, dice que la discusión trasciende el programa de titulación y se vincula con el proceso de universitarización de la formación docente. A su juicio, avanzar en mecanismos definidos fuera del CFE "va en contra" de la construcción de una institución con mayor autonomía y cogobierno, objetivos que históricamente han acompañado los impulsores de una Universidad de la Educación.

El Consejo de Formación en Educación está conformado por tres consejeros políticos -Walter Fernández Val, Laura Donya y Martina Bailón la consejera por los docentes, Gabriela Rico, y un consejero por el orden de los estudiantes, puesto que actualmente está vacante. La representación política en el CFE participa en las mesas de trabajo para implementar el plan de titulación.

El presidente del Codicen, Pablo Caggiani, había dicho a El Observador que sería irresponsable no avanzar con el plan y por tanto tienen previsto que esté en marcha antes de 2029, cuando empiece a notarse en la educación media el efecto de la baja natalidad y haya menos horas docentes para repartir. El objetivo es no dejar sin trabajo a aquellos docentes que tuvieron que dejar su carrera porque se pusieron a dar clases. “El sistema los sacó de la carrera y ahora los puede sacar del trabajo", dijo. Esto se explica porque los docentes no titulados no pueden acceder a la efectividad. De ese modo, según su mirada, después de 2029 habrá menos horas docentes disponibles y los más afectados serán los no titulados.

Si bien Caggiani dijo que quienes ya sean efectivos siempre van a estar por encima en el escalafón, tanto el sindicato de docentes del CFE como la consejera en representación de los docentes negó que esto fuera así, porque lo que prima para avanzar en los grados es la antiguedad. De ese modo, una vez que los docentes se titulen podrán efectivizar y sumar sus años de antiguedad, por lo que quedarán en ventaja con aquellos que sí terminaron la carrera sin beneficios.

El tema volverá a discutirse la próxima semana en el Consejo de Formación en Educación, donde el orden docente buscará formalizar su posición sobre el programa y pedirá posicionamiento del resto de los consejeros.

La Federación Nacional de Profesores de Secundaria también debatirá su postura con respecto al programa en la próxima Asamblea General de Delegados.

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