Old Girls volvió a conquistar el Campeonato Uruguayo de hockey sobre césped femenino tras derrotar dos veces consecutivas a Náutico en las finales. Detrás del título hubo una temporada de superación, un plantel que combinó experiencia y juventud, el regreso a las canchas de Milagros Algorta después de ser madre y la despedida soñada de Paula Costa.

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El equipo azulgrana comenzó el año perdiendo seis puntos importantes ante Seminario y Yacht, sufrió dos derrotas consecutivas frente a Náutico en el cierre de la fase regular y llegó a los playoffs con la obligación de recorrer el camino más largo hacia el título.

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Pero Old Girls volvió a demostrar que tiene un carácter especial para afrontar las definiciones.

Primero eliminó a Woodlands, después superó a Carrasco Polo y finalmente derrotó dos veces a Náutico, que había ganado la Tabla Anual y buscaba consagrarse campeón uruguayo después de 16 años.

Justina Arregui, Milagros Algorta y Paula Costa contaron a Referí cómo se gestó una nueva conquista del club.

El secreto de Old Girls para crecer en los playoffs

"Trabajando y trabajando", respondió Justina Arregui, elegida mejor jugadora joven del Campeonato Uruguayo 2024 y que fue figura de la selección junior, cuando fue consultada sobre la reacción del equipo después de un comienzo complicado.

Justina Arregui

"Sabíamos que esos seis puntos perdidos nos iban a costar muy caros, pero confiamos en el crecimiento del equipo. Recién arrancaba el año y al mismo tiempo no teníamos cancha para entrenar, así que sabíamos que era cuestión de entrenar, de seguir trabajando mucho en equipo para empezar a levantarnos y volvernos firmes", explicó.

Old Girls estrenó su cancha de agua el 23 de mayo y puso tecnología de punta para jugar al hockey sobre césped en Uruguay tal como había hecho antes la Federación con Cancha Celeste y Carrasco Polo en noviembre de 2024.

El cierre de la fase regular tampoco fue sencillo. Old Girls perdió dos partidos consecutivos contra Náutico, su futuro rival en las finales, pero esas derrotas terminaron funcionando como un punto de inflexión.

"Fue duro perder esas últimas dos fechas, pero nos sirvió para hacer el clic y darnos cuenta de que lo próximo que se venía eran los playoffs y que teníamos que hacer cambios. Nos propusimos todas trabajar en los detalles, en las debilidades de cada una y también en las fortalezas del equipo", contó Arregui.

El parate del campeonato por los Juegos Odesur fue otro factor importante en la preparación de las azulgranas.

"Fue un mes que estuvo completamente dedicado al club. No tuvimos ninguna jugadora seleccionada y eso nos permitió enfocarnos al 100% en Old Girls con el plantel completo. Fue un mes que tomamos como una pretemporada, sabiendo que arrancábamos desde cuartos y que si queríamos ser campeonas teníamos un largo y duro camino por delante", señaló.

Para Arregui, la experiencia acumulada por Old Girls en las definiciones también explica la capacidad del equipo para elevar su rendimiento cuando llega el momento de jugar por el título.

"Aprendimos de las más grandes y crecer jugando estas instancias te ayuda bastante", afirmó.

La joven destacó además el convencimiento colectivo como una de las claves para superar a Náutico en dos finales consecutivas.

"Llegamos a las finales con mucho ritmo y siendo muy compactas, que eso después nos sirvió mucho a la hora de defender y bloquear. La clave también creo que fue meter gol primero y a raíz de ahí manejar las salidas y ser muy comprometidas al defender", analizó.

Milagros Algorta: el desafío de volver a jugar después de ser madre y salir campeona

Para Milagros Algorta, una de las figuras de Old Girls y del hockey sobre césped nacional, el título tuvo un significado especialmente emotivo.

La jugadora regresó a la competencia después de convertirse en madre y tuvo que compatibilizar los entrenamientos, los partidos, la crianza de su hijo Tomi y su actividad profesional como psicóloga.

Milagros Algorta

"Es un logro tremendo haber salido campeonas después de lo que fue el año pasado, que sin duda fue durísimo. Asumir que habíamos perdido en cuartos de final de playoffs costó mucho", recordó.

Algorta tampoco había podido estar dentro de la cancha en las definiciones de 2024, cuando quedó embarazada y la capitana Josefina Costa tuvo que convencerla de no jugar la definición del título, por lo que volver a disputar partidos decisivos y conquistar el título tuvo un valor particular.

"Fue un aprendizaje saber estar desde otro lugar, y eso un poco me pasó con la maternidad: saber sentirte parte y ser parte aunque no estés adentro de la cancha. Eso está buenísimo", reflexionó.

Su regreso exigió una organización familiar importante.

"La realidad es que ha sido un desafío tremendo, sobre todo por la logística de ser madre. Pero siempre tuve el apoyo de Tincho, mi novio y papá de Tomi, que es quien obviamente lo hace posible", explicó.

"Es un esfuerzo extra, porque hay toda una logística detrás. Principalmente en los primeros meses, Tomi dependía mucho de mí, así que ya no eran solo mis cosas: también estaban sus necesidades, sus tiempos y sus rutinas", agregó.

Algorta también trabaja en las formativas de Nacional y tiene su propio consultorio, donde ejerce como psicóloga. Sin embargo, nunca quiso dejar de lado el hockey.

"El hockey y el club son una parte importante de mi vida, y para mí también era importante poder lograrlo, así que me fui acomodando para que así fuera", contó.

El acompañamiento de sus compañeras fue fundamental para sostener esa exigente rutina.

"También tuve siempre el apoyo del equipo y del club, que entendía mi situación. Eso para mí fue clave", destacó.

Y hubo una imagen que convirtió la consagración en un recuerdo todavía más especial.

"Fue muy especial saber que Tomi, mi hijo, estaba ahí afuera", dijo sobre el pequeño, de un año y tres meses, que acompañó desde afuera de la cancha la conquista de su madre.

"Así que felices. ¡Felices, felices!", expresó.

Algorta también destacó la madurez del equipo para afrontar los playoffs sin adelantarse a ninguna instancia.

"Nuestra cabeza estuvo puesta primero en Woodlands, después en Polo y después en Náutico. Fuimos de menos a más, paso a paso, confiando mucho en nuestro juego, animándonos a jugar y buscando siempre la mejor versión del equipo", explicó.

La jugadora, que también defendió a la selección uruguaya, no descartó un eventual regreso a Las Cimarronas.

"Es una buena pregunta, pero no tengo la respuesta 100% definida. En mi cabeza todavía no logré cerrar del todo, me sigo sintiendo Cimarrona aunque ya no lo sea y es algo que lo seguiré evaluando, el estar a disposición", reveló.

Paula Costa y una despedida soñada: campeona junto a su hermana

El título también tuvo sabor a despedida para Paula Costa, una de las referentes del plantel, que decidió cerrar su carrera deportiva después de una nueva consagración.

"Este fue mi último año, por lo que disfruté al máximo cada momento, pero me voy con la satisfacción y felicidad de que el club volvió a estar en lo más alto como se merece", contó.

Costa destacó especialmente la combinación de jugadoras experimentadas y jóvenes que permitió sostener la competitividad de Old Girls durante una etapa de recambio generacional.

"Creo que este año se dio un mix ideal de jugadoras experientes, con muchos años de hockey y batallas de todo tipo, con varias chicas jóvenes que están haciendo sus primeros pasos en primera", explicó.

"Hace ya un par de años que venimos en recambio y, si bien cada vez somos menos las viejas, cada una realmente aporta lo suyo: las más grandes aportamos desde la experiencia, las jóvenes vienen con mucha energía, y pulmones, claro (risas)", agregó.

La referente resaltó que incluso las jugadoras que no pudieron competir durante toda la temporada se mantuvieron vinculadas al plantel.

Mencionó a Cecilia Casarotti, que fue madre; Sol Martínez, que se fue a mitad de año a jugar a nivel universitario a Estados Unidos; y la argentina Magdalena Fernández Ladra, quien jugó en 2023 y volvió en 2024 para disputar los playoffs, pero la siguen sintiendo como parte del grupo.

"Más allá de las diferencias de edad y etapas de cada una, el grupo siempre estuvo muy unido y a todas nos une el mismo amor por el hockey y especialmente por el club", sostuvo.

Pero la despedida de Costa tuvo otro componente emocional: pudo volver a salir campeona junto a su hermana Josefina, conocida como Cote.

Josefina había sufrido una grave lesión de rodilla el año anterior y pasó buena parte de 2026 recuperándose, hasta conseguir regresar para la etapa decisiva del campeonato.

"Somos hermanas y muy unidas. Ya es el quinto año y cuarto campeonato que compartimos juntas, y eso fue en parte lo que me hizo seguir jugando hasta ahora: no hay nada más lindo que compartir cancha y equipo con tu hermana, sin lugar a dudas", afirmó.

Costa destacó el esfuerzo de Josefina para regresar a las canchas.

"Ella el año pasado se rompió la rodilla, hasta ese entonces era la capitana, por lo que este año estuvo recuperándose y por suerte después de mucho esfuerzo y compromiso llegó a estar para la etapa final y pudimos ser campeonas juntas una vez más", expresó.

"Cote es para mí y para el equipo tremendo ejemplo y orgullo, es una gran referente no solo de la Primera sino del club", agregó.

El recambio generacional de Old Girls y las nuevas líderes

La temporada también marcó una transición en el liderazgo del plantel.

Costa explicó que Old Girls conformó un grupo de capitanas integrado por Josefina Costa, Milagros Algorta, Elisa Civetta y Justina Arregui.

Las dos primeras, referentes de larga trayectoria, compartieron responsabilidades con dos jugadoras más jóvenes que comenzaron a asumir un papel cada vez más importante.

"Cote y Mili Algorta venían siendo las capitanas, pero por diferentes circunstancias decidieron dar como un paso al costado del rol: Cote en plena recuperación y Mili volviendo luego de ser mamá", explicó Costa.

Por su parte, Civetta y Arregui comenzaron a tomar mayores responsabilidades dentro del grupo.

"Creo que formaron un gran equipo, cada una con sus diferentes características, y lograron complementarse para liderar de muy buena manera", destacó.

Esa convivencia entre generaciones terminó siendo una de las fortalezas del campeón.

Old Girls cerró así una temporada que comenzó con dificultades, atravesó derrotas y exigió una profunda recuperación deportiva, pero que terminó con una nueva copa en sus vitrinas.

Para Arregui, el título confirmó el crecimiento de una generación joven que aprendió a competir junto a las referentes del club. Para Algorta, significó la recompensa al esfuerzo de regresar al deporte después de la maternidad. Y para Costa, fue el cierre ideal de una carrera, compartiendo una última consagración con su hermana. Tres historias diferentes, unidas por una misma conquista.

El ping pong de las campeonas

1- La que siempre se olvida algo en las prácticas: Elisa Civetta

2- El alma de la fiesta: Felicia Molinaro

3- Las mejores asadoras: Felicia Molinaro y Candelaria Giménez

4- Las cero falta en las prácticas: Felicia Molinaro y Josefina Costa

5- La que más magia tira: Elisa Civetta, "es nuestra Messi"

6- La que tiene más energía: Sophie Stremmler

7- La que tira más chistes en el grupo del equipo que ahora se llama "Campeonas": Paula Pérez, Inés De Posadas, Felicia Molinaro y Candelaria Giménez.

8- La que organiza los regalos para ocasiones especiales: Josefina Costa.

9- La que tiene la agenda más complicada para poder cumplir con todos los compromisos: Paula Costa, "tengo dos hijos y se me hizo difícil poder estar, pero la verdad, es un placer formar parte de este equipo que me bancó en todas. También María Aishemberg y Mili Algorta, que también son madres y que hicieron malabares todo el año para poder estar".

10- La q más se mata en el gimnasio: Carolina Mutilva. "Todas queremos tener sus músculos!".

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