Un reciente estudio científico reveló que dormir con un mínimo de luz artificial en la habitación puede alterar de forma silenciosa la estructura y el funcionamiento del corazón. Este fenómeno aumenta de manera significativa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares graves a largo plazo.
La investigación, publicada el 9 de septiembre de 2026 en la prestigiosa revista científica European Heart Journal, fue liderada por un equipo de especialistas de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans, Estados Unidos. El análisis examinó a más de 11.000 personas para determinar los efectos físicos reales de la contaminación lumínica nocturna en el sistema cardiovascular.
Cómo la luz altera la estructura del corazón
El estudio observó que la exposición a la luz durante las horas de sueño provoca un fenómeno conocido como remodelación cardíaca. Los participantes expuestos a niveles de luz superiores a los 3 lux mostraron un engrosamiento en la pared del ventrículo izquierdo, una de las principales cavidades de bombeo del corazón.
Este engrosamiento reduce el espacio interno disponible para la sangre y disminuye la capacidad de flexión del músculo cardíaco durante cada latido. Como consecuencia, el órgano debe realizar un esfuerzo significativamente mayor para mantener el flujo sanguíneo en todo el cuerpo.
Los riesgos de salud observados a largo plazo
Los científicos realizaron un seguimiento de los participantes durante un período de entre 8 y 10 años. Los datos recopilados revelaron una correlación directa entre la presencia de luz nocturna y el desarrollo de patologías severas.
De acuerdo con los resultados del informe, las personas expuestas a luz constante en su habitación presentaron:
- Un 29% más de riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca.
- Un 24% más de probabilidades de sufrir un infarto de miocardio.
- Un 33% de incremento en el riesgo de experimentar un accidente cerebrovascular (ACV).
- Un 15% más de riesgo de padecer fibrilación auricular.
- Un aumento del 26% en la mortalidad por causas cardiovasculares.
Cuánta luz es suficiente para causar daño
El umbral de riesgo establecido por los investigadores fue de apenas 3 lux. Esta cantidad de luz es sumamente baja, equivalente a la claridad del crepúsculo profundo o a la luz que se filtra por debajo de una puerta o desde una ventana sin persianas.
El estudio observó que gran parte de este impacto negativo se debe a la interrupción del ritmo circadiano. La presencia de luz artificial altera el reloj biológico interno, lo que reduce la duración y la calidad del sueño profundo, un período crítico en el que el sistema cardiovascular se repara y regula de forma natural.