Hacer ejercicio es clave para la salud cardiovascular, pero un reciente estudio científico reveló que el impacto positivo en el corazón se duplica si la actividad física se alinea de forma estricta con el reloj biológico individual, conocido como cronotipo.
El impacto de entrenar a favor del reloj biológico
El cuerpo humano se rige por ritmos circadianos que determinan si una persona tiene más energía por la mañana (cronotipo matutino) o hacia el final del día (cronotipo vespertino).
Una investigación publicada en la revista científica Open Heart del prestigioso grupo editorial BMJ, y destacada por la escuela de medicina de Harvard Health, analizó cómo influye la sincronización del entrenamiento con estos ritmos naturales.
El estudio observó que realizar actividad física respetando las preferencias biológicas de cada individuo optimiza de manera significativa los beneficios cardiovasculares y metabólicos, en comparación con entrenar en horarios que contradicen el propio reloj interno.
Los detalles de la investigación científica
El ensayo clínico controlado y aleatorizado se llevó a cabo durante 12 semanas en el año 2025 y contó con la participación de 150 adultos sedentarios de entre 40 y 60 años que presentaban al menos un factor de riesgo cardiovascular.
Los investigadores clasificaron a los participantes en tipos matutinos o vespertinos mediante cuestionarios validados y el monitoreo de la temperatura corporal central durante 48 horas.
Posteriormente, los dividieron en dos grupos: uno que entrenó en su horario preferido (ejercicio alineado con el cronotipo) y otro que lo hizo en su horario no preferido (ejercicio desalineado). Ambos grupos realizaron cinco sesiones semanales de 40 minutos de entrenamiento aeróbico de intensidad moderada.
Resultados contundentes para la salud del corazón
Los resultados finales del estudio mostraron diferencias notables entre ambos grupos. Quienes entrenaron en sintonía con su reloj biológico experimentaron mejoras sustancialmente mayores en su salud general.
Entre los hallazgos más destacados del grupo con ejercicio alineado se observaron:
- Presión arterial: Una reducción de la presión arterial sistólica de -10.8 mm Hg, casi el doble en comparación con el grupo desalineado, que solo registró una baja de -5.5 mm Hg.
- Frecuencia cardíaca: Mejoras significativas en la presión arterial diastólica y en la variabilidad de la frecuencia cardíaca.
- Perfil metabólico: Una mayor disminución de los niveles de colesterol LDL ("malo") y de la glucosa en ayunas.
- Capacidad física: Un incremento superior en el consumo máximo de oxígeno (VO máx), lo que representa una mejor capacidad cardiorrespiratoria.
- Descanso: Una mejora notable en la calidad del sueño, evaluada mediante el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh.
La investigación concluyó que la prescripción de ejercicio basada en el cronotipo individual representa una estrategia personalizada, accesible y altamente eficaz para potenciar los beneficios del entrenamiento y proteger la salud cardiovascular.