El rugido de Detroit
Detroit se había dejado acariciar el lomo mientras comía, ganándose así la confianza de todos. Un día, sin que nadie lo esperara, mordió... y mordió fuerte, desgarrando las manos de los que le ponían la comida en el plato. Muchos levantaron pancartas, otros las armas y MC5 levantó el volumen de sus canciones para hacerle frente al rugido de la bestia de cemento y metal