Lo que importa sobre el superávit fiscal de octubre
- En octubre, el superávit financiero fue de $523.398 millones, lo que representa un giro significativo frente al déficit de $454.000 millones en el mismo mes de 2023, ajustado por inflación.
- El superávit primario (antes del pago de intereses) alcanzó los $746.921 millones, mientras que los intereses netos sumaron $223.523 millones.
- El resultado acumulado del año es de $2,965 billones (0,5% del PBI), consolidado gracias a una estricta política de ajuste fiscal y control del gasto público.
- A pesar del optimismo oficial, el ajuste se tradujo en recortes significativos: jubilaciones (-8,3% real anual), salarios públicos (-31,1%), transferencias a provincias (-62,9%) y obra pública (-81,2%).
- El Gobierno planea utilizar el "colchón fiscal" para afrontar gastos clave como aguinaldos y ajustes previsionales en los últimos meses del año.
Contexto
¿Qué representa este superávit en el panorama fiscal actual?: El superávit financiero de octubre es un punto de inflexión en la política económica, marcando un cambio drástico respecto al déficit de 2023. Este resultado positivo refleja la implementación de medidas de ajuste que redujeron el gasto público en términos reales, especialmente en áreas como transferencias a provincias y obra pública, lo que permitió mejorar los indicadores fiscales.
¿Cómo logró el Gobierno este resultado?: La administración implementó una estricta contención del gasto corriente y de capital. Según Martín Vauthier, del equipo de Economía, el programa se enfocó en reducir gastos estructurales y erogaciones no esenciales, lo que permitió mantener la sostenibilidad fiscal. No obstante, esta política también tuvo un impacto en áreas sensibles como las jubilaciones y los salarios del sector público.
¿Qué papel juegan los mercados en este contexto?: El superávit fiscal fue bien recibido por los mercados financieros, que respondieron con una reducción del riesgo país (780 puntos básicos) y un dólar financiero estable. Sin embargo, persisten dudas sobre cómo el Gobierno manejará la necesidad de dólares para mantener la estabilidad en el mediano plazo.
¿Qué anticiparon los analistas sobre este superávit?: Consultoras como Analytica y el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) ya habían proyectado un resultado positivo en octubre, destacando que el "colchón fiscal" acumulado permitiría al Gobierno afrontar compromisos estacionales en noviembre y diciembre. Sin embargo, también advirtieron sobre los riesgos de presiones inflacionarias ante una mayor inyección de recursos.
¿Cuáles fueron los sectores más afectados por el ajuste?: El recorte del gasto público impactó principalmente en transferencias a provincias (-62,9%) y obra pública (-81,2%). Las jubilaciones y programas sociales también sufrieron caídas en términos reales, aunque en menor medida. En contraste, las erogaciones previsionales mostraron un leve repunte en octubre, lo que podría indicar un cambio de tendencia.
Cómo sigue
El desafío principal para el Gobierno será gestionar el superávit acumulado en un contexto de compromisos estacionales, como el pago de aguinaldos y ajustes jubilatorios. Los analistas prevén un incremento real del gasto en el último bimestre del año, lo que podría ejercer presión sobre las cuentas públicas.
A corto plazo, se espera que el "colchón fiscal" permita cerrar 2024 con un equilibrio financiero. Sin embargo, la sostenibilidad de esta política dependerá de cómo se enfrenten los desafíos estructurales, como el acceso a dólares y el control de la inflación.
A largo plazo, el Gobierno deberá definir estrategias para mantener la estabilidad económica sin recurrir a ajustes drásticos que afecten sectores sensibles. La clave estará en encontrar un balance entre la contención del gasto y las demandas sociales, especialmente en un año electoral.
Aunque el superávit fiscal de octubre representa un logro significativo, los próximos meses serán decisivos para consolidar esta tendencia y garantizar un cierre de año sin sobresaltos económicos.