19 de octubre de 2026 16:10 hs

Mantenerse atentos a la actividad eléctrica y a las rachas de viento para proteger la integridad de las personas es lo primero que recomienda el Instituto Nacional de la Leche (Inale), con base en un documento que difundió con nueve medidas "para anticiparse y actuar", considerando los pronósticos de excesos hídricos por el fenómeno El Niño.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) declaró, la semana pasada, el "estado de alerta institucional", considerando los impactos esperados por el fenómeno climático El Niño, que está previso se vaya expresando con más intensidad en el resto de este año y el primer tramo de 2027.

Por su parte, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), considerando que el fenómeno El Niño está instalado en Uruguay y, según los principales organismos de monitoreo climático, continuará fortaleciéndose durante los próximos meses, remarcó que la anticipación, el monitoreo y la planificación serán elementos clave para que los sistemas productivos puedan responder de la mejor manera a este escenario.

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El Niño y la lechería

Desde el Inale se indicó que los excesos hídricos de mediana o larga duración tienen su mayor impacto durante el período de transición, debido a la atención que requieren las vacas en el preparto, durante el parto y en las primeras semanas posteriores, así como sus crías.

En este período, que comprende los 20 días previos y los 45 posteriores al parto, aumenta el riesgo de afecciones sanitarias —metritis, mastitis, enfermedades podales y otras— y se define buena parte del desempeño productivo y reproductivo de las vacas.

En los sistemas pastoriles, predominantes en Uruguay, las pariciones se concentran en otoño y primavera. La parición de otoño es la más sensible a los excesos hídricos debido a la mayor concentración de partos y a las características de esta época: días más cortos y temperaturas más bajas.

El contexto

Se define como exceso hídrico la acumulación de 289 mm o más de lluvia en tres períodos decadales durante el otoño. En un período de 50 años, se registraron siete eventos que cumplieron con esta definición, correspondientes a los años 1981, 2001, 2002, 2007, 2010, 2016 y 2024.

Lloverá más de lo habitual y eso incidirá en los sistemas productivos.

Lloverá más de lo habitual y eso incidirá en los sistemas productivos.

Recomendaciones del Inale

1) Seguridad de las personas y de las instalaciones

Mantenerse atentos a la actividad eléctrica y a las rachas de viento para proteger la integridad de las personas.

Ante la posibilidad de eventos extremos de lluvia y viento, es recomendable contratar seguros para las instalaciones edilicias, especialmente las salas y los techos.

2) Ajuste de la carga animal

Ajustar la carga animal y priorizar a los animales que tendrán una respuesta productiva en los meses siguientes. Tener en cuenta que las limitaciones en la disponibilidad de pastoreo aumentan los costos de suplementación.

El control reproductivo y el seguimiento de la producción de leche y de sus componentes son indispensables para tomar estas decisiones.

3) Sanidad y bienestar animal

Dar especial importancia a la atención de las vacas durante el preparto y el posparto, procurando su bienestar y una alimentación adecuada.

– Mantener a estos animales en lugares altos. Las áreas de descanso con un perfil abombado y un ancho de al menos 8 metros favorecen el escurrimiento y evitan el encharcamiento.

– Proteger los pezones con selladores de mayor consistencia para evitar los efectos de la lluvia y el barro.

– Prevenir las afecciones podales provocadas por el ablandamiento de las pezuñas. Los pediluvios a la salida del tambo permiten desinfectar las pezuñas y ayudan a endurecerlas mediante el uso de sulfato de cobre, sulfato de zinc o formol.

– Resguardar la guachera del viento y la lluvia.

4) Caminería y lugares de alimentación

Prestar especial atención a la salida del tambo, particularmente a la transición entre el hormigón y el balastro o la tierra.

– Acondicionar con materiales adecuados los accesos a los comederos y las playas de alimentación.

– Prever lugares alternativos de alimentación mediante el uso de comederos móviles o de lona.

– Elevar la caminería con materiales sin piedras para evitar lesiones en la suela de las pezuñas.

– Disponer de doble caminería en las zonas más frecuentadas para poder alternar las vías de acceso.

5) Producción de forraje y cuidado del suelo

Realizar siembras tempranas de praderas y verdeos de invierno.

Considerar la fertilización nitrogenada de las leguminosas ante la pérdida de su capacidad para fijar nitrógeno del aire. Esta pérdida se asocia a la muerte de rizobios por la falta de oxígeno durante el anegamiento.

Para reinocular la alfalfa, utilizar inoculantes líquidos específicos y aplicarlos mediante pulverización dirigida al suelo.

Evitar el pisoteo para prevenir la rotura de los microporos y la obstrucción de la microcapilaridad del suelo.

6) Reservas de fibra

Incrementar las reservas de fibra y prever su confección para cubrir un año.

Prever cosechas tempranas de maíz para silo. Si bien cosechar antes del estadio de grano lechoso puede reducir el rendimiento, constituye una alternativa para evitar la pérdida total de la cosecha.

Prepararse financieramente para la eventual compra de cultivos de maíz destinados a la elaboración de reservas.

7) Análisis de pasturas y reservas

Realizar análisis bromatológicos de pasturas y reservas.

Dado que se prevé una alta variabilidad en la composición de las pasturas y las reservas, y ante un mayor uso de suplementos, es necesario precisar el valor nutricional de los alimentos y sus costos.

Realizar análisis de micotoxinas en los alimentos.

8) Manejo de efluentes y protección de las fuentes de agua

Distribuir los efluentes antes de los eventos de lluvia previstos.

Limpiar los desagües pluviales y evitar que desemboquen en las lagunas de efluentes. Prestar especial atención a la distribución de efluentes durante períodos de saturación hídrica.

Reforzar el aislamiento de los pozos de agua que abastecen a las viviendas y al tambo.

9) Planificación y previsión financiera

Los eventos climáticos extremos se producen con una intensidad cada vez mayor. A su vez, la intensificación de la producción aumenta la exposición a daños y pérdidas.

Por ello, es recomendable incorporar estas precauciones de forma estructural en el establecimiento y contar con la previsión financiera necesaria para llevarlas adelante.

Inale instó a cuidar a la gente, utilizar la herramienta de los seguros y extendió varias recomendaciones de manejo.

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