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La Tribuna del Agro en El Observador: "El ministro Gabriel Oddone reaccionó muy bien (...), descartó los cambios en las AFAP y agregó una propuesta muy interesante: permitir que inviertan en productos financieros del exterior… esta es una idea brillante", expresó Luis Romero Álvarez al presentar su nueva columna de opinión, que trasladamos a continuación.

Las AFAP y el Agro

Por Luis Romero Álvarez (fms.com.uy), especial para El Observador

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Después de la desafortunada idea del “diálogo social en materia de Seguridad Social”, para toquetear lo que una ley aprobada en el anterior gobierno y revalidada en un plebiscito establecía, llegó el momento de ver qué se hacía con las recomendaciones de ese trabajo grupal.

Al principio, pareció que el gobierno se inclinaba en aceptar la mayor parte de las recomendaciones allí presentadas, incluyendo cambios profundos en la operación de nuestras AFAPs que quedaban desmanteladas en cuanto a su actual estructura de funcionamiento.

El pueblo ya había votado, a través de sus representantes y por un plebiscito, en la línea de no afectar a las AFAP.

La izquierda, siempre tentada por aquella frase que dijo Evo Morales y repitió José Mujica: “Lo político por encima de lo jurídico” (gran receta para arruinar cualquier sociedad), prefirió insistir con el iluminismo de siempre, orientado sin falta a agrandar al Estado y asfixiar paso a paso todo lo privado.

Pero, entonces, llegó el momento del capital. Y votó, en silencio como siempre: “Si tocan las AFAP nos vamos, esa línea no se puede cruzar porque es una indicación de que no han entendido nada…”, algo así fue el mensaje comprendido rápido por quienes cumplen el onceavo mandamiento: ¡Darse cuenta!

Y el ministro Gabriel Oddone reaccionó muy bien esta vez (no como cuando dijo no estar mandatado para hacer lo que tiene que hacer, que es bajar el gasto público). Descartó los cambios en las AFAP y agregó una propuesta muy interesante: permitir que inviertan en productos financieros del exterior… esta es una idea brillante, que hace años se ha venido proponiendo sin que haya resultado de recibo ni siquiera por el gobierno anterior, que debió verla con buenos ojos.

Veamos que implica este cambio radical.

En primer lugar, veamos cómo han operado las AFAP.

Reciben pesos de nuestros salarios que van a una cuenta personal de cada aportante. Con esos fondos (que hoy llegan a un 30% del PBI) invierten en varios rubros: letras en pesos uruguayos, financiamiento de obras públicas, compras de tierras y otras alternativas, todas dentro de Uruguay, todas bajo riesgo Uruguay.

Como las gerencias necesitan buenas rentabilidades anuales para mostrar sus buenas gestiones, hay abundantes colocaciones en papeles en pesos que, emitidos a altas tasas con la consiguiente caída del dólar (por carry trade o sea traer dólares de afuera para colocarse así en pesos y por cambio de moneda de ahorro de locales), dan retornos altísimos en el corto plazo (comparado con lo que sería invertir en bonos uruguayos en dólares).

Ahora bien, estas agencias deben manejar los ahorros de sus aportantes para pagar jubilaciones dentro de 20 años, no dentro de 20 meses… y ahí viene el problema.

Si se le dijera a George Soros, reconocido apostador de legendario coraje en sus decisiones financieras, que deberá colocar todo su futuro y todos sus recursos en un solo lugar con riesgo Uruguay y en moneda uruguaya, ¡le correría un frío por la espalda y quedaría pálido!

Bueno, ¡eso es exactamente lo que se ha estado haciendo con nuestro ahorro para las jubilaciones!

Cualquiera que sepa un poco de finanzas si le consultan para su jubilación dentro de 20 años si prefiere tener bonos del tesoro de Estados Unidos, que son AAA en riesgo y rinden cerca de 5% anual, o papeles uruguayos que rinden apenas más y están varios escalones de riesgo por debajo, jamás contestará que quiere todo en pesos.

Bueno, esto es lo que ha propuesto Oddone, con toda razón.

Una buena noticia para el Agro

Pero está buena idea financiera trae de la mano una buena noticia para el Agro: a partir de esta nueva realidad (si se concreta) aparecerá un nuevo comprador de dólares en plaza, las AFAP, que usarán pesos de nuestros salarios (del enorme stock que tienen más lo que les entra todos los meses), para ir al mercado a comprar dólares y con ellos comprar, por ejemplo, bonos del tesoro americano.

¿Y qué pasará con el precio del dólar cuando surja una nueva demanda que antes no actuaba así en el mercado? ¡Subirá! Y así bajará el costo en dólares del Uruguay, que está asfixiando a los exportadores, al agro, al turismo y a los que sustituyen importaciones porque hoy el producto más barato que hay aquí es el dólar.

Y así nos va.

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