ByteDance acordó pagar millones a Alabama e imponer estrictos límites de uso y verificación de edad a los menores. Con este acuerdo extrajudicial, el primero de la plataforma china con un estado de EEUU, la red social frena un juicio que la acusaba de engañar a las familias sobre la seguridad de su aplicación y de contribuir a la crisis de salud mental juvenil.