El Gobierno aún evalúa la posibilidad de nombrar por decreto como jueces de la Corte Suprema a Ariel Lijo y Manuel Garcia Mansilla, cuyos pliegos están congelados en el Senado, después de que los miembros del máximo tribunal acordaran que era posible funcionar con tres de los cinco magistrados.
Javier Milei, de esta forma, mantiene bajo su manga la posiblidad de que Lijo y García Mansilla ingresen a la Corte en "comisión", forma de nombramiento que utilizó el ex presidente Mauricio Macri en 2016 para Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz. En ese entonces, ante el rechazo del arco político, el líder del PRO tuvo que enviar los pliegos al Senado de ambos aspirantes para su posterior aprobación.
Javier Milei aún evalúa nombrar por decreto a jueces de la Corte Suprema
Dentro del Gobierno quienes sostienen que se debe avanzar con los nombramientos por decreto son el asesor presidencial Santiago Caputo y el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio. En la Casa Rosada sostienen que la Corte no podrá funcionar de forma correcta por la mala relación entre Rosatti, Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti (principal impulsor de Lijo) y sostienen que la acordada de este martes refuerza ese concepto.
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El Gobierno mantiene viva la posibilidad de nombrar por decreto a dos jueces de la Corte Suprema.
Con los votos de Rosatti, Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda (este último se jubila a fin de año), la Corte sacó una acordada en donde establece que puede funcionar con tres miembros. Lorenzetti votó en disidencia. El ex presidente del máximo tribunal no esconde su malestar con sus pares, sobre todo el cordobés Maqueda y lo hizo notar al faltar a los últimos tres eventos en donde se lo homenajeó.
Los "voceros" del Gobierno en el tema Corte Suprema
La punta de lanza, y única voz autorizada, dentro del Gobierno para plantear dudas sobre el funcionamiento de la Corte fue el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que planteó que el máximo tribunal demora demasiado en resolver causas y que ese problema se iba a agudizar. "Cuando uno mira el tiempo que llevan los fallos de la Corte, es lamentable que tenga 15 o 20 años un tema para dictar sentencia. Es un tiempo inusual. Que un proceso en la Argentina lleve 20 años es increíble. No sé si puede funcionar con tres jueces. Desde el punto de vista del quórum probablemente sí; desde el punto de vista de procedimiento me cuesta creer que podamos seguir teniendo una Corte con tres miembros”, afirmó.
En el primer piso de la Casa Rosada no podían dejar de ver la acordada de la Corte como una reacción al sinceramiento por parte del propio Milei de que la posibilidad de nombrar dos jueces por decreto sigue vigente. "Si el Senado no lo resuelve, lo tendré que hacer yo", dijo el jefe de Estado.
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El Gobierno mantiene viva la posibilidad de nombrar por decreto a dos jueces de la Corte Suprema.
"Yo creo que es algo que el presidente tiene en la cabeza y que lo utilizará si en el momento que corresponda creer que lo tiene que utilizar. Pero él sabe que la Constitución lo habilita a realizarlo de esa manera, que generará, por supuesto, todas las discusiones que habitualmente generan este tipo de decisiones pero el presidente sabe que tiene esa facultad y él decidirá si lo utiliza o no", agregó Francos.
La Corte, por su parte, le adelantó al Gobierno que no le tomará juramento a los magistrados que no tengan nombramiento del Senado. Lijo, además, no ve con buenos ojos ingresar "en comisión" al máximo tribunal debido a que estaría obligado a renunciar al juzgado federal que tiene a su cargo en Comodoro Py sin muchas garantías de permanecer en el Palacio de Justicia.