El presidente Javier Milei recibió del Congreso un plazo de dos semanas para definir la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito, y decidió, fiel al estilo de La Libertad Avanza (LLA), acelerar en las curvas. Si el ministro coordinador es echado, volverá a ser contratado aún cuando eso implique el enfrentamiento entre poderes.
"Ganamos dos semanas de tiempo para que el Ejecutivo tome la decisión que tiene que tomar", le dijo a El Observador un integrante de la bancada de LLA en el Senado después de la suspensión de la sesión de este jueves en la Cámara Alta que, de no mediar sorpresas, se emularía en Diputados con la pautada para el 23. De esta forma, la interpelación de Adorni sería votada en el Senado el 25 de junio para tratarse en el recinto el 2 de julio, cuando el jefe de Gabinete dé el informe de gestión. Sin embargo, la Casa Rosada no tiene esos planes.
"Ganamos dos semanas": el Congreso le dio dos semanas a Javier Milei
Javier Milei, junto con su hermana la secretaria General, Karina Milei, están dispuestos a sostener a Adorni hasta las últimas consecuencias debido a que están convencidos de que no pueden darle el brazo a torcer a la oposición ni al periodismo, porque eso implicaría quedarse sin el "dique de contención". En otras palabras: si ceden con Adorni, la señal hacia afuera es que los medios y los bloques opositores tienen la capacidad de eyectar a cualquier funcionario del Gobierno, lo que abre la puerta a nuevos intentos sobre otras figuras del Ejecutivo.
Con ese fin, el presidente se encargó de avisarle a todos sus ministros que, de prosperar la moción de censura, volverá a contratar al jefe de Gabinete en el mismo cargo aún cuando eso genere un conflicto entre poderes. El antecedente que Milei tiene en mente es el de Guillermo Francos: cuando el bloque opositor avanzó con la moción de censura, el Gobierno dejó en claro que lo recontrataría de ser necesario. La misma lógica se aplica ahora con Adorni.
Javier Milei ignoró la advertencia del Congreso y mantendrá a Manuel Adorni en el cargo aún si lo echan.
La apuesta de Javier Milei: disuadir, no confrontar
"No se trata de una pelea, sino de disuadir la moción de censura. Es básicamente decirle al Congreso que lo que van a hacer no tiene sentido", precisó un funcionario con acceso al despacho presidencial ante la consulta de El Observador. La apuesta que hacen en la Casa Rosada es que el blindaje hacia el jefe de Gabinete de parte del presidente termine por convencer a los sectores opositores más cercanos al oficialismo de que no vale la pena avanzar con el proceso.
Algo en lo que varios ministros están en desacuerdo. La discusión interna que se libró en los últimos días y que llevó a Karina Milei a suspender las reuniones de la mesa política de LLA -en parte por las diferencias con la ministra Patricia Bullrich- dejó en evidencia que el blindaje presidencial no es un consenso sino una decisión unilateral de los hermanos. El acto por el Día de la Bandera en Rosario del sábado, al que Milei convocó a todo su Gabinete junto con Adorni, será la primera prueba de si esa unidad forzada puede proyectarse hacia afuera.
Javier Milei ignoró la advertencia del Congreso y mantendrá a Manuel Adorni en el cargo aún si lo echan.
El mensaje de Javier Milei y Karina Milei a La Libertad Avanza
"Hasta que no haya una condena o evidencia contundente, no le van a soltar la mano. Ni Javier, ni Karina van a entregarle a alguien al periodismo y al kirchnerismo", agregó otro dirigente con diálogo fluido con los hermanos Milei.
La postura tiene su racionalidad política, pero también su costo. El ministro del Interior, Diego Santilli, ya advirtió que la oposición tiene los votos para avanzar con la interpelación. Y el ex presidente Mauricio Macri tiene lista su frase para el caso de que el Gobierno no se mueva: "Lo echan o lo echamos".
El plazo de dos semanas que abrió la suspensión de las sesiones es el intervalo en que Milei apostará a que esa amenaza se diluya. Si no lo logra, el conflicto entre poderes que el Presidente dice estar dispuesto a aceptar dejará de ser una advertencia para convertirse en la nueva realidad política de La Libertad Avanza.