La situación de las rutas nacionales en Santa Fe se volvió a tal punto insostenible por su deterioro que el hecho llevó al gobierno provincial a culpar al Ejecutivo Nacional por la falta de mantenimiento y gestión.
En un enérgico reclamo efectuado a través del ministro de Obras Públicas de la provincia, Lisandro Enrico, el gobierno que conduce Maximiliano Pullaro exigió que se tomen medidas inmediatas para reparar las rutas 11 y 34, o que, en su defecto, se transfiera la responsabilidad de su gestión al gobierno provincial.
Enrico señaló que la precariedad de las rutas nacionales provocó 60 muertes en accidentes de tránsito en lo que va del año, especialmente en tramos de las rutas mencionadas.
Según el funcionario, el gobierno nacional no realiza las inversiones necesarias en infraestructura vial, a pesar de los impuestos recaudados, como el IVA y las Ganancias. "La Nación cobra impuestos, no elimina las retenciones, pero no pone un peso en las rutas", criticó Enrico, quien también sostuvo que el gobierno central parece ignorar la problemática de las rutas nacionales, al considerarlas un asunto de las provincias y mostrar una "mirada porteña".
El ministro reiteró que la provincia de Santa Fe está dispuesta a hacerse cargo del mantenimiento de estas rutas, siempre y cuando se concrete el traspaso de competencias. "Nosotros damos el asfalto, pero necesitamos que nos den las rutas", destacó Enrico, y advirtió que, de no obtener una respuesta, la provincia podría llevar el caso ante la Corte Suprema de Justicia. "Lo analizamos y lo hablamos; es insostenible lo que está pasando. Alguien de la Nación tiene que poner la cara por esto", agregó.
Enrico también subrayó que el deterioro de las rutas nacionales es tan grave que representa un peligro para los conductores, especialmente en días de lluvia. A diferencia de las rutas provinciales, que cuentan con un plan de mantenimiento, las nacionales no reciben atención adecuada. El funcionario criticó la desconexión de los funcionarios nacionales, quienes, según él, no entienden la magnitud del problema debido a su falta de contacto directo con las realidades del interior del país.
Las consecuencias del mal estado de las rutas
El reclamo del ministro se apoyó en los alarmantes datos de accidentes viales. Según la Agencia Provincial de Seguridad Vial, 30 personas perdieron la vida este año en la Ruta Nacional 11, especialmente en el tramo centro-norte, y otros 30 fallecieron en la Ruta Nacional 34.
En ambos casos, la mayoría de las víctimas eran jóvenes de entre 20 y 50 años, y las colisiones con camiones fueron las más letales. Enrico señaló que, si estos accidentes ocurrieran en zonas cercanas a la Ciudad de Buenos Aires, la Nación actuaría de inmediato, pero las muertes en el interior parecen no generar la misma respuesta.
Mientras persiste el conflicto con la Nación, la provincia de Santa Fe avanza con su propio plan de mantenimiento de banquinas en rutas provinciales. Con 9.800 kilómetros de rutas a su cargo, el gobierno provincial dividió el territorio en 25 zonas y está licitando trabajos de corte, mantenimiento y limpieza de banquinas, con el objetivo de implementar este plan antes del verano.