La aprobación de la Ley Bases es muy importante para el Gobierno en materia económica y fiscal. He sostenido en numerosas oportunidades la necesidad de que las reformas en la Argentina se hagan por ley. Esto les otorga mayor previsibilidad y, en un caso como éste que tiene varios capítulos, le permite al Poder Ejecutivo —y en particular al presidente— encarar las reformas que tiene por delante. Le brinda la posibilidad de ejecutarlas y que todos nosotros, como ciudadanos, podamos evaluar los efectos que puedan tener estas reformas a partir del año que viene.
Siempre es importante analizar y anticipar la hoja de ruta de una gestión, y me parece central que esta inercia que se obtiene con esta ley sea continuada con otras que fijen pilares que le den credibilidad y previsibilidad a las principales variables económicas que tenemos que enfrentar los argentinos en el día a día, para poder tomar decisiones. En particular, destaco el gran compromiso por el equilibrio presupuestario logrado en estos meses, y entiendo que esto hay que consagrarlo en nuestra legislación. Por tal motivo, propondría una gran Ley de Déficit Cero con apenas dos artículos: uno que garantice que todos los presupuestos en los próximos diez años tengan equilibrio; y un segundo que diga que el gasto público no puede crecer más que la tasa de inflación.
Hay desde luego una importante cuestión a resolver en el área económica, y es la del levantamiento del cepo cambiario. Con mi experiencia de haber conducido la política monetaria y cambiaria durante seis años —y de haber atravesado en ese período cuatro crisis— soy partidario de que siempre tiene que haber un único valor para el dólar, por lo que se debería ir hacia un tipo de cambio único lo más rápido posible. La pregunta es cómo, y esto se responde con arte y no con ciencia.
Las dificultades asociadas al cepo
No es una ecuación matemática, sino que, a mi juicio, el camino es marcar un sendero que muestre una salida efectiva del cepo. Esto se hace de manera secuencial: para ponerlo en términos operativos, todos los jueves el directorio del BCRA debe levantar una a una las restricciones cambiarias. Doy dos ejemplos específicos de regulaciones que tienen que eliminarse: actualmente la compra de dólar MEP o del dólar contado con liquidación, no permite comprar dólares por 90 días para importar en el mercado oficial de cambios. Por otro lado, está la restricción de lo que se llama el período de estacionamiento o parking para comprar dólar MEP. Son muchas más las regulaciones que tienen que seguir un camino conceptual y un camino practico de eliminación.
Desde luego que, lamentablemente, actualmente el cepo tiene el efecto asociado de que un gravamen distorsivo como el impuesto PAIS sea el cuarto impuesto que más recauda para el Tesoro Nacional. El enfoque en la política tributaria tiene que tener entonces como eje un “basta de parches” como lema principal. La Argentina no da más de nuevos impuestos, y lo sabemos todos. Con la impronta del día de ayer, de la aprobación por mayorías de la Ley Bases, es posible plantear una verdadera revolución impositiva, que elimine todos los impuestos distorsivos.
Argentina debe iniciar una gran revolución impositiva y terminar con los parches que inhiben un crecimiento sostenido. Para esto hay que ampliar la base con incentivos a formalizar trabajadores y empresas, y comenzar un sendero de eliminación de impuestos distorsivos.