"Al Chuy le falta infraestructura", resalta Juan Saurina cuando argumenta el motivo de que su mega emprendimiento se ubique en la línea más famosa que divide Uruguay y Brasil. El empresario tiene un punto, el tradicional paseo de compras no logra conquistar ni retener a esos turistas que de forma efímera recorren free shops, comercios y espetos corridos en la zona.
Para transformar esa realidad, el empresario que dejó su casa en Carrasco para mudarse con su padre a la frontera durante la pandemia, se alió con Nicolás Gandini y juntos empezaron a pensar en construir, en las tierras que ya eran de su propiedad, un hotel con parque acuático que pudiera ser anzuelo para esos turistas y derramar en trabajo de calidad para la zona.
Así surgió la idea de instalar en el kilómetro 6 de la ruta RS-699 de Estrada Chuí- Barra en Rio Grande del Sur el Atlántico Splash Park en 2024. Pero, una vez que empezaron a tocar puertas del lado brasileño, el proyecto se volvió más ambicioso.
"La Prefectura de Chuy nos ignoró", recuerda el empresario que no se dio por vencido y siguió tocando puertas que, del lado brasileño, se abrieron de par en par para recibir su propuesta. Lo que comenzó con un mail al Ministerio de Turismo y a la Secretaría de Turismo del Estado escaló hasta ser "declarado de interés a nivel federal y estadual", cuenta Saurina.
En este sentido, el proyecto es impulsado por la agencia brasileña Invest.RS, que opera en la órbita del gobierno de Rio Grande do Sul y articula empresarios, inversores y emprendedores con la parte institucional.
"Ellos llevaron nuestro proyecto a la feria BTL de Portugal, la principal fuera de turismo a nivel mundial" y con 15 profesionales los asesoraron y ayudaron a captar capital y lograr la articulación necesaria para proyectar la iniciativa.
"Lo que era un hotel con un parquecito de agua terminó siendo un proyecto con dos torres de resort cinco estrellas con 114 habitaciones, un parque de agua indoor", describe el impulsor del proyecto. Lo mismo sucedió con la parte comercial que comenzó como un pequeño centro comercial y ahora apunta a ser "el shopping realizado con contenedores reciclados más grande del mundo".
Los números y las marcas detrás del proyecto
La magnitud del proyecto aumentó y también lo hicieron sus números. Para cumplir con eso, los socios recurrieron al financiamiento del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil y el Banco de Desarrollo del Extremo Sur, dependiente del Estado de Río Grande del Sur. “Tenemos un financiamiento de R$140 millones”, indicó Saurina.
Este capital equivalente a US$ 27 millones es otorgado con condiciones especialmente favorables a raíz del carácter sostenible de la inversión que, por ejemplo, utiliza contenedores reciclados para montar el shopping. “Son más de mil toneladas de fierro que se sacan del sistema”, detalló el impulsor de Atlántico Splash Park y añadió que “eso entra con un financiamiento totalmente blando y directo”.
En tanto, desde el costado social, también hay un impacto positivo en la comunidad a raíz de un acuerdo con FURG, la Universidad Federal de Santa Vitoria do Palmar, el pueblo que se encuentra a 30 kilómetros del lado brasileño. Una de las torres del resort tendrá un hotel escuela para que estos estudiantes que hoy no tienen donde desarrollarse puedan trabajar allí.
Además, la inversión que los socios iban a hacer inicialmente con capital propio, se reformuló con la nueva Ley de multipropiedad inmobiliaria que permite a los compradores adquirir habitaciones del resort para uso propio o para arrendar o adquirir una fracción de esa unidad. “Tenemos muchos inversores uruguayos y argentinos que ya compraron fracciones de lo que va a ser el resort”, adelantó Saurina.
Una habitación del resort vale alrededor de US$ 140.000 pero, gracias a esta normativa, puede adquirirse una fracción a partir de US$ 9.400 que puede usufructuarse, alquilarse o disponerse para que sea administrada por el hotel por un cargo fijo adicional.
Con esto se inscribe un título de propiedad heredable en el que se fija cuáles son las semanas del año que corresponden para el uso de su fracción. En esta modalidad, indicó Saurina, se comercializa menos del 50% del resort, las habitaciones restantes se reservan para el modelo tradicional de hotelería del complejo turístico.
Desde el aspecto comercial, el shopping de contenedores tendrá como ancla una marca de free shop, una cadena de cines brasileña, la marca de retail Hering, la hamburguesería Bob´s y también se pusieron en contacto tiendas como Domino´s, Burger King y Starbucks, por medio del grupo Alsea, indicó Saurina.
En la actualidad, el proyecto se encuentra en trabajos de topografía y está previsto que las primeras obras de caminería comiencen la próxima semana.
Para la construcción del shopping llegarán 300 contenedores entre octubre y noviembre que darán paso al inicio del montaje.
Al mismo tiempo, se está desarrollando el parque acuático en una planta en Brasil y se montará en Uruguay para estar operativo en la temporada 2028/2029 al igual que el resort.