Dicen que en toda crisis reside una oportunidad. Ana Inés Méndez lo vivió en carne propia. La crisis del Covid-19 la dejó entre las cuerdas cuando la estabilidad de su trabajo como maestra se vio afectada en tiempos en que los niños dejaban de ir a las aulas. Redujeron su horario laboral a la mitad y tenía que ingeniárselas para descomprimir el impacto económico y emocional del momento.
Así fue como encontró en la cocina una nueva zona de confort. Empezó a dedicarle más tiempo a hacer tortas, algo que ya disfrutaba y hacía para ocasiones especiales y también para vender. “Ella cocinaba media hora antes de que llegara la gente para darle la torta fresca”, recuerda su esposo —y socio— Facundo Robledo en la entrevista que Café y Negocios mantuvo con ambos.
“Llegaba el verano y me empecé a estresar cada vez más”, cuenta Méndez. Además del desafío de emprender, cada tanto le sucedía que pedidos de tortas se cancelaban luego de preparadas generando aún más carga. “Y Facundo me dijo: si la carne se puede envasar, ¿por qué los postres no?”.
Esa pregunta disparó una forma distinta de concebir su emprendimiento y la posibilidad de escalarlo más allá de la venta directa al consumidor.
Compraron una pequeña envasadora doméstica y comenzaron a hacer pruebas. Así fue que salieron sus primeros brownies envasados al vacío en 2022 y la respuesta de sus clientes no se hizo esperar.
“La envasadora se recalentaba”, recuerda Méndez que empezó a tener cada vez más pedidos. Elaboraba 30 y solo podían hacer ocho empaquetados antes de que la envasadora se saturara y, después, había que esperar hasta que se enfriara para hacer otra tanda.
Sus postres al vacío eran un éxito.
“Renuncié a ser maestra medio horario y alquilé una cocina”, cuenta Ana Inés Méndez que poco tiempo después de dedicarse full time a su emprendimiento fue madre y, en ese entonces, decidió dar un nuevo paso, tercerizar la elaboración de sus tortas en una fábrica contratada que produce basada en sus recetas y pautas.
¿Cuáles son sus productos? Tortas que valen entre $500 y $700— según el punto de venta— y con sabores que van desde crocante de nuez con chocolate semiamargo y chocolate blanco, lemon, havannet y los nuevos parriqueques (su versión de panqueques a la parrilla). A partir de esta semana se venden también postres individuales de caramel, sambayón y chocolate que ideó en alianza con la empresaria gastronómica Vica Bonasso, además de una edición especial de torta de coco para Provaca que también se comienzan a comercializar en los próximos días.
Un postre de asado
Además del sabor y la frescura, las tortas de Annie´s se distinguen de las demás por su formato rectangular que las hace ideales para servir en tabla.
Pero el origen de esa decisión no se dio por su practicidad de presentación, sino al momento de elaborar. “Era la forma de la budinera y también la de la bolsa de vacío”, rememora la emprendedora y su socio apunta que, en ese entonces, no sabían que podían mandar a hacer todo a medida o era demasiado costoso afrontar esa inversión por eso optaron por amoldarse a ese estandar y hacer las tortas al vacío y congeladas de forma rectangular, lo que también funcionaba muy bien para el freezer.
Eso sí para los fundadores de Annie´s era fundamental que el postre fuera práctico también para llevar a la mesa. “Queríamos hacer un postre de asado”, cuenta Méndez y destaca que las tortas de Annie´s fueron pensadas para picarse en tabla y comerse con la mano. “Muchos les dicen la entraña dulce”, cuenta Méndez.
“La idea es que cuando vos lleves un postre, que tenga un valor agregado”, suma la emprendedora y resalta que su sello está en que luego de una comida especial los comensales se guarden un espacio a propósito para sus delicatessen.
En expansión
Las tortas de Annie´s empezaron a venderse por el boca a boca y una comunidad que cada vez se interesaba más en su propuesta, pero Ana y Facundo apostaban a más y por eso fueron a tocar la puerta de las carnicerías boutique, el aliado ideal para vender el postre de un asado de lujo.
Así fue que entraron con su torta crocante a ProVaca en 2023 que fue “el primero que nos abrió las puertas”, recuerda Méndez.
De a poco, más carnicerías boutique comenzaron a interesarse y después se sumaron a las tiendas de conveniencia de Frog y Kinko. “Ahí vimos que había una gran respuesta”, cuenta Méndez que el año pasado se animó a dar el salto hacia una gran superficie de la mano de Tienda Inglesa, a lo que este año se sumó Devoto.
Para eso, hace menos de seis meses sellaron un acuerdo con la distribuidora Maosol que en ese nicho trabaja también con marcas como Franui y Häagen-Dazs.
Actualmente en su mes más fuerte, enero, venden unas 10.000 tortas y en los más bajos pueden rondar los 3.000. Ahora, estiman que las nuevas versiones, como los postres individuales, pueden hacer variar esa ecuación, “baja uno, pero sube otro”, proyecta.
En los próximos meses Annie´s seguirá creciendo con más productos y nuevas colaboraciones, pero en el horizonte sus creadores ven más crecimiento incluso fuera de fronteras.
“Vemos que la gente que viene de otros países se los lleva en la valija”, cuenta Méndez que ve una clara oportunidad de negocio en llegar al exterior.
“Queremos hacerlo, sabemos que es muy difícil, pero va a llegar”, sostiene la emprendedora al hablar sobre la internacionalización de Annie´s y ambos socios tienen claro que el objetivo más claro es el mercado brasileño.”Estamos apuntando a lograrlo para fines de este año”, finalizó Méndez que ha sido testigo de varios viajeros que en la temporada llenan sus valijas de Annie´s para llevarse el sabor de sus postres y un pedacito de Uruguay a nuevos destinos.