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Trabajar doble turno, llegar a casa y planificar. Esa es la realidad de gran parte de los docentes que luego de cumplir con su horario habitual deben destinar el tiempo en la tarea que más dedicación requiere de todo su trabajo: la planificación.

Conscientes de esta realidad Karinna Romero, Bryan Techera y Michael Pintos decidieron poner manos a la obra y crearon una plataforma de inteligencia artificial dedicada a acompañar a los docentes uruguayos en su planificación.

Techera y Pintos fueron los encargados del desarrollo tecnológico, mientras que Romero aportó su experiencia de más de 17 años en Anep para dotar de propósito a la plataforma cuya razón de ser es potenciar a los docentes para que puedan enseñar a alto nivel y en su mejor versión.

Colar.AI es una inteligencia artificial conversacional, pero su foco en educación la convierte en una herramienta especializada para los docentes que difiere de la propuesta que presentan las tradicionales IA como ChatGPT o Gemini.

En entrevista con Café y Negocios, Romero explicó el funcionamiento de la plataforma.

La apuesta de Colar.AI no es “que sea algo mágico” ni instantáneo, sino que aporte a potenciar la labor del docente.

Por ejemplo, cuando el maestro le diga a Colar.AI: “quiero trabajar la suma en segundo”, la plataforma le devolverá preguntas como ¿qué criterios de logros piensa para abordar en esta actividad? Si quiere utilizar una metodología activa o precisa una sugerencia. “Es una charla. Y a partir de esa charla es que entre los dos va a surgir la planificación”, detalla Romero.

El desarrollo tecnológico de la plataforma toma como punto de partida la información brindada por el docente y la recuerda. En el primer paso, antes de la planificación, cada maestro debe armar su aula con información sobre la cantidad de estudiantes, sus características, en qué turno trabaja y con qué recursos cuenta la escuela, por ejemplo. Con todo eso en su sistema, cada vez que se realice una interacción la plataforma brindará propuestas a medida.

“Si querés planificar sobre la reproducción en los vegetales, Colar puede recordarte que tenés una huerta en la escuela” y sugerir una actividad con ese recurso o apuntar “si vas a ir a la huerta y tenés un niño que tiene dificultades para desplazarse, ¿cómo lo vas a solucionar?”

Para Romero esta diferencia entre Colar. AI y los agentes tradicionales de inteligencia artificial es clave, en primer lugar, para que puedan monetizar el producto mediante una suscripción, pero también para que genere un impacto real en el trabajo docente y, por consiguiente, en la educación. Por eso Romero alienta a que la plataforma brinde a los docentes “la posibilidad de hacer más y de pensar más”.

La plataforma que comenzó a operar los primeros días del año, hasta el momento se financió con fondos propios y ya fue puesta a prueba ante un grupo selecto de docentes.

Suscripciones, el acercamiento al sistema educativo y su plan fuera de fronteras

Colar.AI está culminando su fase de prueba y en poco tiempo, en la previa del inicio de clases, logró que 180 docentes se inscribieran para testear su potencial.

En su modelo de negocios existen tres planes diferentes de suscripción que están atados a qué tanto se utilice la inteligencia artificial.

El primero, plan Grafito, tiene un valor de $699 y es para aquellos docentes que recién comienzan a planificar con IA, ofrece 35 actividades al mes. Le sigue el Plan Color a un precio de $1.099 por mes. Para docentes que planifican frecuentemente y abarca 65 actividades con IA al mes. Finalmente, el plan Premium es el Acuarela que por $ 1299 al mes permite hacer un uso intensivo de la plataforma para múltiples grupos e incluye 85 actividades con IA al mes.

Todos los planes incluyen: diseño competencial preciso, vocabulario del Marco Curricular Nacional y soporte por email, afirman desde la plataforma soporte dedicado”.

“Nuestro maestro ideal sería aquel que no solamente hace todas sus planificaciones, sino que las tiene alojadas allí en Colar”, explica Romero.

Si bien en una primera etapa Colar.AI se centra en docentes, también está la posibilidad de trabajar con colegios privados para ofrecer la herramienta a su equipo docente. Para estos casos cuentan con “licencias para múltiples docentes, panel de administración, facturación centralizada y soporte dedicado”.

“A futuro, sería muy interesante pensar en alguna alianza con ANEP o con Ceibal- que hace dos años comenzó a integrar la IA a su sistema-, más que nada por esto de que no pensamos la inteligencia artificial como una herramienta y punto, sino que la pensamos realmente con un sentido pedagógico”, subraya Romero.

Actualmente, la plataforma está dirigida a docentes de inicial y primaria de Uruguay, pero se proyecta incluso fuera del país. “Ahora podemos comenzar a pensar en otras cosas, incluso pensar fuera del Uruguay perfectamente. No tendríamos ningún problema porque es solamente cuestión de adaptar”, apunta su cofundadora y destaca que Colombia y Chile son dos potenciales mercados para una futura internacionalización.

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