31 de mayo de 2026 5:00 hs

Su nombre es Patricia Jebsen, pero para quienes se acercan a saludarla antes de su presentación en la Mega Experiencia Endeavor 2026 ya es "Pato" o "Mami Corpo". Trabajó durante más de 30 años liderando equipos en el mundo corporativo en empresas de renombre como Cencosud, Falabella, CMD (Grupo Clarín), Mercado Libre y Rappi y estuvo detrás de hitos como la instalación de "cyberlunes" en Argentina.

Pero como un boxeador que cuelga los guantes, Pato se alejó de las oficinas y le dio un nuevo sentido a su expertise. Se enfocó en integrar directorios independientes y en fortalecer su propia marca que se volvió un fenómeno viral a través de redes sociales como TikTok y gracias a la necesidad de derribar los mitos que rodean al mundo del trabajo, lo que hace desde sus redes sin pelos en la lengua. A continuación, un resumen de la entrevista que concedió a Café y Negocios.

¿Qué te llevó a hacer el click y salir del mundo corporativo?

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Una jefa tóxica (risas). No estaba contenta donde estaba y la realidad es que tomé esa decisión, un día renuncié.

Obvio que uno no renuncia de un día para otro, pero la realidad es que mepasó eso. Yo sabía que en algún momento iba a dejar el mundo corporativo, uno siempre sabe que en algún momento pasa, o te vas, o te echan, o te jubilás. Y la verdad es que un día me desperté y mi marido me dijo en un whatsapp, hoy renunciás, y fue así. Dije que me quería ir y un par de semanas después me fui.

Tuviste liderazgos que te marcaron entonces, ¿para bien y para mal?

Sí, un montón de ambos. Igual yo creo que uno aprende mucho de los dos jefes. Algo que te pasa cuando tenés un buen jefe es que la pasas muy bien y cuando tenés un mal jefe, la pasas mal y sabés lo que no querés hacer vos.

Uno aprende mucho más de eso. Yo no lo quiero hacer así con mi equipo, yo no quiero liderar de esta manera.

En tiempos donde hablamos mucho de equilibrio entre la vida personal y profesional, ¿es sostenible la vorágine del mundo corporativo?

Yo creo que cambió mucho la forma de mirar el trabajo. Antes trabajábamos 30 años en un lugar, con la promesa del reloj de oro y de jubilarte en ese lugar e ibas haciendo carrera, el plan de carrera era algo real.

Mucha gente llegaba, algunos, porque también es una pirámide, tampoco es que lleguen todos a CEO de compañía. Pero mucha gente era muy feliz con eso. No se esperaba tanto del trabajo, se esperaba que sea un lugar donde uno la pase bien.Hoy los jóvenes esperan algo muy diferente.

¿Qué esperan?

Esperan un lugar que te desafíe, que te haga crecer, que te complete. Y también que te dé equilibrio, y no todos los trabajos te dan equilibrio, porque antes trabajábamos 10, 12 horas y nadie ni chistaba. Hoy no sé si están dispuestos a eso. Cambió la forma de acercarse al trabajo. Hoy somos cuatro generaciones que trabajamos bajo el mismo techo con expectativas distintas. Cuando le preguntás a alguien de mi generación qué espera de un líder, o hablás con un babyboomer, te dice que el líder es alguien medio autoritario, como paternalista, que te cuida. Que me dice algo y le voy a hacer caso, con un respeto absoluto.

Los jóvenes, en cambio, esperan a alguien que tenga empatía, que sea cercano. Muy diferente.

Cambió la comunicación y las expectativas. Cuando hoy me cuentan espantados que los chicos hoy renuncian por WhatsApp, les digo ´le cortan a la novia por WhatsApp. Mirá si no te van a renunciar a vos, que están hace cinco minutos, y no les importa´.

Tenemos que aprender cómo nos comunicamos, cómo usamos la tecnología, qué esperamos de un líder y de una compañía. Eso está cambiando mucho y tenemos que escucharnos un poquito más.

¿Qué te dice esta cercanía que tenés con los jóvenes a través de la tecnología sobre su falta de apetito para el liderazgo?

No todos los chicos quieren liderar. Diría que menos de la mitad quiere. Y todos quieren emprender.

El problema es que emprender sin liderar no existe. Porque cuando vos emprendés, en algún momento, esperás armar un equipo, en algún momento vas a tener que liderar algo y la realidad es que ahí yo veo como una dicotomía. Pero también hay un tema que tiene que ver con lo que ellos vieron de sus padres.

Vieron padres que trabajaron toda la vida para algo y después terminaron siendo echados o no pudieron completar, los vieron trabajando muchas horas y no los vieron felices.

Ven que al liderar te pagan dos mangos más, entonces ¿para qué voy a hacer cargo de un equipo si después me van a pagar dos pesos más y después tengo que despedir gente? El costo-beneficio es muy alto para ellos, aunque es algo que nosotros hubiésemos asumido hasta gratis.Ellos no están dispuestos. Y algo que yo admiro mucho de los jóvenes es que ellos se priorizan muchísimo. Es algo que hacen muy bien y a nosotros nos cuesta, porque siempre priorizábamos nuestro trabajo, nuestra familia. Y de última, nos priorizábamos nosotros. Ellos primero son ellos y después el resto. Ahora, el desafío de las empresas es cómo los atraemos y cómo son felices dentro de nuestras organizaciones.

¿Emprender es para todos?

Emprender no es para todos porque hay un montón de cosas que necesitas para emprender. Necesitas resiliencia. Necesitas ser creativo de alguna manera. Necesitas saber armar equipos.

Pero, sobre todo, saber que va a cambiar muchas veces tu negocio. Hoy en día es muy importante en las empresas y para emprender el tema de la adaptabilidad. Nosotros no sabemos qué va a pasar en dos años.

Vos antes estudiabas ingeniería y sabías que ibas a conseguir trabajo. Hoy, ¿sabés qué estudiar o qué vamos a hacer en los próximos cinco años? No. Lo único que sabés es que vas a tener que usar tu cerebro, tus habilidades blandas y ojalá que seas bueno adaptándote y cambiando porque todas las industrias están cambiando.

La IA está impactando en todas las industrias. Desde el periodismo hasta el turismo y la minería. Lo único que sabemos es que vamos a tener que adaptarnos.

¿Qué es lo mejor y lo peor de llegar a la cumbre de una empresa?

Yo creo que lo más lindo es que vos sos la persona que lidera la parte estratégica y que podés armar un buen equipo, el que vos querés. El impacto que tiene en tu industria o en tu negocio.

Lo más difícil es la soledad. Cuanto más arriba estás, más solitaria estás porque hay cosas que vos no podés hablar con la gente que tenés a cargo. Eso de la soledad del líder es una realidad que viví.

Y también creo que yo le dediqué mucho tiempo a mi carrera y por ahí le descuidé otras cosas o no le di tanta importancia a otras cosas. Eso es algo de lo que me arrepiento un poco hoy en día.

¿Se tiene más en consideración la salud mental de los líderes?

Yo no puedo decir que impactó mi salud mental porque creo que tiene mucho que ver con tu personalidad y autoestima. Mis padres trabajaron muy bien nuestra autoestima y nos prepararon desde lo académico hasta la personalidad para llegar a esas posiciones. Así que no siento que me haya impactado. Sí siento que por ahí dejé de hacer cosas por dedicarle tiempo a mi carrera que por ahí otras personas no hacen.

Patricia Jebsen, miembro de directorios e influencer.

¿Qué hacen bien y mal las nuevas generaciones en el mundo corporativo?

Lo que hacen bien, primero, es que son muy adeptos a la tecnología. En todo sentido, no solamente con inteligencia artificial. Les das un celular y hacen magia. Segundo, son muy creativos también en cómo encaran los proyectos y los problemas.

Por otro lado, hay algo que tienen y siempre les digo es que tienen la mecha corta. A veces no son tan resilientes y una de las cosas que tienen, que es lo que me preocupa o me ocupa es eso de “esto no me gusta y me voy”. Son muy impulsivos.

No me gusta el trabajo, renuncio. No me gusta mi jefe, renuncio. No me gusta este proyecto, lo dejo.

Y creo que eso es algo que ellos van a tener que aprender de nuestra generación. Porque no podés cambiar tu trabajo cada dos minutos.

Por otro lado, creo que también son muy humanos, mucho más que nosotros. Les importa mucho la relación con las personas.

Pero sobre todo, por ejemplo, tener un jefe que los inspire. No les da lo mismo un jefe cercano, un jefe empático. Así que creo que hay muchas cosas que nos van a enseñar.

Estuviste muchos años haciendo lo mismo, ¿qué fue lo que más te shockeó el día después de renunciar?

Hay dos cosas que nos dan miedo cuando nos vamos del mundo corporativo. Primero, el apellido de la empresa. Porque uno siempre tiene un apellido (que es el nombre de la empresa).Es el lugar que te da identidad. Y, lo segundo, es perder el ingreso a fin de mes.

Yo lo que aprendí, por lo menos en mi experiencia, fue que en las dos cosas me equivoqué.

El apellido creo que si uno trabaja muy bien su marca personal, que es muy importante, sobre todo cuando estamos en el mundo del trabajo, es algo que después podés usarlo para lo que vos quieras.

Y económicamente hoy puedo explotar mucho más. Puedo generar muchos más ingresos porque puedo hacer muchas más cosas como escribir un libro y hasta tengo un podcast. Trabajo en redes, estoy en ocho directorios. La realidad es que el cielo es el límite, o mi tiempo es mi límite.

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