El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) —un órgano técnico, honorario e independiente creado para velar por la sostenibilidad de las finanzas públicas— alertó en el Parlamento por una posible "sobreestimación de las proyecciones" del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) incluidas en la Rendición de Cuentas y apuntó a "estimaciones inciertas" del equipo económico sobre eficiencia recaudatoria y nuevos impuestos.
La Rendición de Cuentas que presentó el gobierno proyecta una expansión de la economía de 1,6% en 2026, 2,1% en 2027 y de 2,4% desde 2028 hasta 2030. Sin embargo, estas cifras debieron ser corregidas a la baja por el equipo económico, que en el Presupuesto Nacional del año pasado había estimado un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) 2,6% para 2025 (cerró en 1,8%) y de 2,2% para 2026 (se acortó a 1,6%).
Ahora, el CFA alertó a los legisladores que integran la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda que, pese a las correcciones, "no desaparecen los riesgos de que pueda existir una sobreestimación de las proyecciones" en la Rendición de Cuentas, según consta en la versión taquigráfica de la sesión del jueves.
"Nosotros tenemos la preocupación de que pueda existir esto mismo, que se pueda volver a dar en 2026", dijo ante los legisladores.
El consejo compartió en la sesión un informe que ya había sido divulgado. Allí se incluyen las proyecciones del Comité de Expertos (integrado por varias instituciones) sobre el crecimiento del PIB.
Mientras la Rendición de Cuentas estima para 2026 un crecimiento de 1,6%, el Comité de Expertos (con datos actualizados a mayo de 2026) estima que lo hará en 1,3%. Para los años siguientes las proyecciones también son menores a las estimadas por el MEF: en 2027 los expertos prevén un crecimiento de 1,7% (debajo del 2,1% del MEF) y de 2,0% para el período entre 2028 y 2030 (para el cual el MEF proyecta 2,4%).
Otro "riesgo" al que apuntó el CFA en la comisión es la contención del gasto como forma de responder ante un menor crecimiento de la economía, como sucedió en 2025.
El economista Jorge Roldós explicó que un menor crecimiento de la economía redundará en una "menor recaudación", que podría llevar al equipo económico a "adoptar una estrategia similar" a la de años anteriores. Es decir: "tomar medidas adicionales de contención de gasto; o sea, frenar la ejecución".
Pero esto, explicó el integrante del CFA, representa "riesgos".
"El primer riesgo es que la contención de la ejecución no pueda mantenerse en el tiempo, lo que se llamaría una fatiga fiscal; una vez que uno aprobó los destinos para los incisos va a haber presiones para poder gastarlos en su totalidad. Y el segundo riesgo es que el ajuste que se realiza a partir del año 2027 depende de una mayor eficiencia recaudatoria y nuevos impuestos, cuyas estimaciones son inciertas y todavía no hemos podido verlas con detenimiento", sostuvo.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, ha explicado que la asignación de nuevos recursos en la Rendición de Cuentas se nutrirá, fundamentalmente, con una "reducción del gasto tributario", asociado al cobro de IMESI a algunos vehículos eléctricos que dejarán de estar exonerados, y "reestimaciones" de la recaudación esperada por algunos impuestos.
Esto último está asociado a los casos de impuestos aprobados el año pasado en el Presupuesto: el cómputo de IRPF a los incrementos patrimoniales derivados de activos alojados en el exterior y el Impuesto Mínimo Global, además del llamado impuesto TEMU.
"Cuando hicimos las estimaciones de recaudación de varios de estos impuestos, tanto el IRPF a las ganancias de capital en el exterior como el Impuesto Mínimo Global, lo hicimos con información que estaba disponible antes de agosto de 2025. Ahora contamos con la información de cierre de 2025", dijo Oddone el miércoles en una conferencia de prensa luego de presentar la Rendición de Cuentas a los diputados.
Cuando se le preguntó sobre las advertencias del CFA —que ya había mostrado incertidumbre sobre esas reestimaciones— Oddone respondió que las proyecciones de su equipo eran "consistentes" y que serían compartidas con el CFA y con los legisladores cuando fuera "necesario".
El proyecto del Ejecutivo también prevé un gasto adicional de US$ 31 millones (por fuera de los US$ 50 millones asignados para este año que ya se habían aprobado en el Presupuesto Nacional), para lo cual el CFA alertó en la comisión que se trata de un "compromiso permanente" que "no se encuentra completamente acompañado por fuentes permanentes equivalentes de financiamiento que estén explícitas en la Rendición de Cuentas".