En las próximas horas, el Poder Ejecutivo definirá las tarifas de los combustibles que regirán desde el lunes 1° de junio de 2026.
Las cifras de mayo comparadas con las de abril muestran que los valores de referencia siguieron encareciéndose en la nafta y cayeron en el gasoil y el supergás.
Esta información surge de los datos mensuales que publica la Ursea en su informe de Precio de Paridad de Importación (PPI), que toma como referencia la evolución de los valores en la costa del Golfo de México, en Estados Unidos.
Durante el último mes móvil, que va del 26 de abril al 25 de mayo, el PPI ex planta de la refinería de La Teja para la nafta Súper 95 —incluyendo agrocombustibles— aumentó 4,86% en comparación con el mes anterior. En el caso del gasoil común, hubo una baja de 5,6%.Las variaciones están en línea con la tendencia ya adelantada por El Observador.
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Proyecciones de precio en surtidor
Con esos números se puede proyectar qué variaciones deberían tener los precios en el surtidor.
Si se considera el precio de referencia, los impuestos, el factor de ajuste y otros componentes, como fletes y bonificaciones, la nafta Súper 95 debería subir $ 5,33 por litro (6,05%) y pasar de $ 88,03 a $ 93,36.
En el caso del gasoil 50-S, pese a la baja internacional del mes, la necesidad de eliminar el rezago acumulado implicaría un ajuste de $ 12,89 por litro (+22,33%), si se quisiera alcanzar la paridad técnica total. Así, para cubrir la brecha que Ancap venía absorbiendo, este producto debería pasar de los $ 57,72 vigentes a $ 70,61 como precio máximo de venta al público.
En las dos últimas decisiones -abril y mayo-, el gobierno optó por aumentar los combustibles en menor medida de lo que indicaba la metodología de PPI, buscando amortiguar el impacto sobre la actividad económica. Eso implica que los precios locales están desfasados y Ancap viene resignando ingresos.
En mayo, la nafta Súper 95 había quedado $ 3,37 por debajo del precio de venta al público de referencia. En el gasoil, la brecha fue más significativa: ese producto se comercializó unos $ 12 por detrás de la referencia. Y en el supergás, el ingreso real de Ancap estuvo $ 10,92 inferior al valor del PPI.
La decisión volverá a tomarse en un escenario marcado por la guerra en Medio Oriente y por precios globales que siguen más caros que en la preguerra.