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Representantes de los trabajadores de la refinería de La Teja y del laboratorio de Ancap comparecieron ante el Parlamento para formalizar un reclamo que consideran vital para la sostenibilidad de la carrera funcional: la restitución de la bonificación de edad jubilatoria para el personal turnante.

Según expusieron en comisión, la reciente reforma del sistema previsional (Ley 20.130) dejó sin efecto los mecanismos de compensación que permitían a estos operarios retirarse sin sufrir una reducción en sus haberes por la vía de las AFAP.

El núcleo del conflicto radica en el régimen de "turnos integrales". Estos trabajadores operan las 24 horas, los 365 días del año, rotando semanalmente entre mañana, tarde y noche.

Este esquema, que conlleva una carga de estrés y desgaste físico superior a la media, según explicaron, históricamente fue reconocido con un sistema de bonificación de "tres por cuatro" (cada tres años de trabajo se computan cuatro para la jubilación) en el régimen de BPS.

La brecha técnica entre BPS y AFAP

El problema que plantean los funcionarios es la asimetría generada en el sistema mixto.

Mientras que el BPS computa los años bonificados tanto para el tiempo de servicio como para la edad, el cálculo de las AFAP —basado estrictamente en la expectativa de vida— utilizaba originalmente la edad cronológica real del trabajador.

Esto provocaba que, aunque un operario pudiera jubilarse anticipadamente por el desgaste —causal a los 55 años—, el monto de su renta vitalicia fuera sensiblemente menor al dividirse por una mayor cantidad de años de vida estimada.

La ley 19.162, en 2013, había logrado "equiparar esa desigualdad", obligando a las administradoras de ahorro a sumar artificialmente los años de bonificación al cálculo de la edad de retiro con el objetivo de equiparar las condiciones entre ambos regímenes.

Sin embargo, con la última reforma de seguridad social, dicho beneficio quedó sin efecto para el nuevo régimen, devolviendo a los operarios a una situación que califican como de "pérdida de derechos consagrados", según la versión taquigráfica de la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social del Senado a la que accedió El Observador.

El factor salud: un pedido de informe científico

Más allá de la defensa de los derechos adquiridos, la delegación de trabajadores ha solicitado al Parlamento que el análisis no se limite a una visión política o gremial. En su lugar, propusieron que el Directorio de Ancap, a través de su área de Salud Ocupacional, emita un informe técnico y científico sobre las derivaciones biológicas de sostener el régimen de turnos durante 30 o 40 años.

La intención de los funcionarios es respaldar con evidencia científica lo que, aseguran, ya observan en la práctica cotidiana de la planta: que el cuerpo humano no está en condiciones de mantener ritmos de rotación integral después de los 60 años.

Según explicaron, la eliminación de la bonificación ha generado un "efecto no deseado": al reducirse el monto jubilatorio de forma importante, se pierde el estímulo para el retiro voluntario.

Durante la comparecencia, los trabajadores también advirtieron sobre las consecuencias operativas del envejecimiento de la plantilla en áreas críticas de la refinería. Señalaron que las tareas implican trabajo físico intenso, exposición a altas temperaturas y manejo de sistemas complejos bajo presión, en regímenes rotativos de 24 horas.

Según sostuvieron, la pérdida del incentivo al retiro anticipado podría derivar en un aumento de la edad promedio del personal turnante, con impactos potenciales sobre la seguridad industrial y la capacidad de respuesta ante emergencias.

La delegación también planteó que diversos estudios internacionales vinculan el trabajo rotativo y nocturno con mayores riesgos cardiovasculares y metabólicos, además de efectos sobre la vida familiar y social de los trabajadores.

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