En medio de demoras y a 15 días de la votación, el país sigue a la espera de la confirmación de quién será el próximo presidente. La OEA contradijo a la presidenta de izquierda Xiomara Castro, cuya candidata salió tercera, al declarar que no hubo fraude. La tensión escala día tras día y el descontento ya se plasma con protestas en las calles.