En el marco de la comisión que investiga la trama del Caso Koldo, Vox y PP han concluido que el Govern balear de Francina Armengol (PSIB-PSOE) compró 1,5 millones de mascarillas inservibles, mientras que el PSOE defiende y reitera que esta adquisición por 3,7 millones de euros en plena pandemia mundial de la covid-19 fue "correcta" y "ajustada a la legalidad".
Ambas formaciones políticas han presentado este miércoles sus conclusiones con ocasión de la comisión de investigación del Parlament balear sobre la compra de los mascarillas a la empresa Soluciones de Gestión, investigada por la Audiencia Nacional y la Fiscalía de la Unión Europea (UE).
Vox, partido que propuso esta comisión, y el PP sostienen que el Ejecutivo de Armengol adquirió en la pasada legislatura este material con un sobrecoste que el mismo Servicio de Salud Balear (Ib-Salud) cifró en 2,6 millones de euros.
Pero la versión del PSOE es muy distinta: la compra fue legal y así lo avalan sendos informes de la Intervención General de la comunidad autónoma y la Oficina Anticorrupción de las Islas Baleares.
El próximo viernes se reúne la comisión del Caso Koldo
La reunión tendrá como objetivo aprobar definitivamente las conclusiones finales en un foro en el que Vox y PP suman la mayoría de votos frente al PSIB-PSOE y los soberanistas de MÉS.
En su balance, Vox se refiere a la existencia de esta "presunta trama" de corrupción cuyo intermediario era Koldo García, asesor del entonces ministro socialista de Transportes, José Luis Ábalos.
Para este partido, incluso "antes" de recibir las mascarillas chinas del tipo KN95, ya se sabía que no eran aptas para su uso sanitario, lo que hacía "inviable legalmente su adquisición, y aún así se procedió a la misma".
Además, el Govern balear y el Ib-Salud supieron por un informe del Centro Nacional de Medios de Protección (CNCP) que no cumplían con los requisitos exigidos a las mascarillas europeas FFP2, las que empleaban los profesionales sanitarios. A pesar de ello, se solicitó su financiación con fondos europeos.
Por su parte, el PP argumenta que no se comprobó la solvencia técnica y económica del material ofrecido a través de Koldo García, ni se sabe tampoco quién del Govern balear le facilitó el móvil del director de Gestión del Ib-Salud en 2020, Manuel Palomino, para activar el proceso de compra.
"No se entiende" que la anterior administración socialista sostenga que las mascarillas se compraron para uso domiciliario y como "stock de seguridad" por si las necesitaban los ciudadanos.
La realidad, según el PP, es que se dejaron caducar en un almacén y que el propio Ib-Salud reconoce en un informe posterior a la compra que el material recibido no se ajustaba al solicitado.
"Seguimos sin saber por qué se pagaron íntegramente a pesar de la dudosa operación formalizada en tiempo récord, teniendo órdenes de inmovilizarlas desde antes de su llegada a Palma" "Seguimos sin saber por qué se pagaron íntegramente a pesar de la dudosa operación formalizada en tiempo récord, teniendo órdenes de inmovilizarlas desde antes de su llegada a Palma"
, señala el PP.
La defensa socialista a la compra de mascarillas del govern balear
Sin embargo, los socialistas defienden que los cubrebocas comprados eran "útiles" y cumplieron con la función prevista cuando se adquirieron, como "material de estocaje para uso extrahospitalario y domiciliario". Además, en el transcurso de la comisión de investigación ha quedado "acreditado que estaba plenamente justificada" la financiación de las mascarillas con fondos de la UE.
El portavoz socialista, Iago Negueruela, ha calificado esta comisión de "pantomima" porque las conclusiones de Vox y PP ya estaban redactadas antes la primera reunión y que el único propósito de la misma era erosionar al PSOE de cara a las elecciones europeas de este domingo.
Pero "la gente es mayor de edad y votará con libertad", ha apostillado.
FUENTE: Con información de EFE