La solidaridad de los valencianos se hizo sentir desde temprano, cuando miles de personas se agruparon en las calles del sur de Valencia con un único objetivo: llevar ayuda a las zonas arrasadas por la DANA al otro lado del nuevo cauce del río. Botellas, palas, bidones, agua son las precarias herramientas que se utilizan en la ayuda más humana.
Algunos voluntarios van caminando, otros en bicicleta, y muchos han dejado sus autos estacionados en La Rambleta o en la intersección entre el Bulevar Sur y la calle San Vicente. La Policía Local permite estos estacionamientos ya que se trata de una emergencia humanitaria sin precedentes.
La Brigada Solidaria
Una iniciativa arrancó como un grupo de WhatsApp, llamado "Brigada", creado la primera noche tras la tormenta. El propósito era simple: ayudar a quien lo necesitara, de cualquier forma. En pocas horas, el grupo pasó de 100 integrantes a más de 1,500, hasta que la aplicación ya no aceptaba nuevos miembros. De ese primer grupo surgieron otros 49, organizados por zonas y necesidades: Brigada Ayuda Llauradors, Mislata, Picanya, Sedaví, Manises, Paterna, Albal, Chiva, Algemesí, Carlet, Furgonetas disponibles, Animaletes, Ayuda Psicológica, entre otros. Cada grupo reúne a cientos de personas listas para dar una mano en lo que se necesite.
Los voluntarios cargan mochilas de más de 30 kilos llenas de conservas, agua, leche, fiambres e incluso cigarrillos. Con escobas y bolsas de pan en mano, avanzan hacia las pedanías del sur para dar ayuda directa.
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Falta de agua potable
En las localidades al sur de Valencia, la situación es crítica. "Estamos en el límite. No tenemos agua potable ni comida", relatan Ricardo y Eduardo, dos padres de familia que, ante la emergencia, han tomado leche y fiambre de un supermercado destrozado por las lluvias. Las fuerzas de seguridad no dan abasto, y los vecinos se sienten desprotegidos: "Robaron en todos los locales de planta baja; ni siquiera las jugueterías se salvaron", cuentan. Lo más urgente ahora, y lo que todos buscan, es agua potable, el principal pedido en los grupos de la Brigada Solidaria.
Un ejército de ayuda
En la pasarela de Sociópolis, en Valencia, una corriente de gente se dirige hacia las zonas inundadas. Cada uno ayuda como puede: adolescentes que reparten galletitas a personas cubiertas de barro hasta los ojos, jóvenes armados con palas y escobas, dispuestos a pasar el día sacando lodo de casas de desconocidos. Para ellos, la necesidad de ayudar es casi física.
En los grupos de chat, los voluntarios coordinan sus tareas y comparten consejos. Fotos indican qué llevar para limpiar barro y escombros: escobas, palas, bolsas de basura, un balde. Otras muestran lo necesario para llevar encima: pan, agua, botas altas y medias.