El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró que las negociaciones técnicas para un alto el fuego avanzan en el plano militar, pero acusó a Moscú de intentar retrasar un acuerdo de paz recurriendo a argumentos históricos. “No necesito esa mierda histórica para poner fin a esta guerra y pasar a la diplomacia. No es más que una táctica dilatoria”, afirmó tras dos jornadas de contactos en Ginebra, Suiza.
Las conversaciones, en las que participan delegaciones de Ucrania, Rusia y Estados Unidos, se estructuran en dos grupos: uno militar y otro político. Según Zelenski, mientras el primero está “cerca de cerrar las negociaciones en el aspecto militar”, el segundo avanza con mayor lentitud debido a las posiciones del Kremlin.
“No quiero perder tiempo” en debates históricos
Zelenski criticó que Rusia invoque cuestiones históricas para justificar sus reclamaciones territoriales sobre Ucrania y sostuvo que ese enfoque solo busca ganar tiempo. “No ha leído menos libros de historia” que el presidente ruso, Vladímir Putin, señaló. “Aprendí mucho. Sé más sobre su país de lo que él sabe sobre Ucrania”.
El mandatario ucraniano afirmó que “conoce la mentalidad” rusa y reiteró que no está dispuesto a enredarse en ese tipo de discusiones. “Decidieron tener ese sistema. Los rusos decidieron cambiarse a sí mismos y decidieron que necesitaban un nuevo zar. Depende de ellos”, sostuvo.
Aun así, tendió la mano al Kremlin para abordar lo que considera la prioridad inmediata: la seguridad. “Hay una gran guerra librada contra nosotros. Esta es nuestra vida. Lo único de lo que quiero hablar con él es que creo que necesitamos resolverlo de la manera más exitosa posible”, declaró, antes de insistir en la necesidad de “poner fin a la guerra rápidamente”. “Por eso quiero hablar solo de esas cosas”, subrayó.
Cerca de un acuerdo militar
En el ámbito militar, Zelenski afirmó que las negociaciones están “cerca de completarse”, con la redacción de un texto que contemple los mecanismos de supervisión de un eventual alto el fuego.
“Los militares hablaron en un formato trilateral sobre cómo desarrollar una misión de monitoreo del alto el fuego, cuando se establezca y cuando la vía política abra esas posibilidades. Discutieron los detalles, cuestiones técnicas y las capacidades de ambas partes. Y, ante todo, las de los estadounidenses, porque desempeñarán un papel principal en la supervisión”, explicó.
Según detalló, Estados Unidos tendrá un rol clave en la supervisión del cumplimiento de la tregua, en caso de que se concrete el acuerdo político que la haga posible.
El rol europeo y el escenario de las negociaciones
Zelenski defendió además un papel “significativo” para los países europeos en materia de seguridad y defensa, aunque reconoció que existe una “discusión difícil” sobre su participación formal en las conversaciones.
Las autoridades ucranianas valoraron la presencia en Ginebra de representantes de Reino Unido, Alemania, Francia e Italia. “Es excelente que tengamos a los estadounidenses como nuestros socios. Pero subrayo una y otra vez que creo que también necesitamos representantes europeos”, afirmó.
El presidente ucraniano insistió en que las negociaciones deben celebrarse en territorio europeo. “Respetamos y apreciamos a los socios de Oriente Próximo y de otros países pero creo que si la guerra es en Europa, necesitamos encontrar un lugar en Europa”, indicó, tras recordar que las primeras rondas se realizaron en Emiratos Árabes Unidos antes del traslado a Suiza.
Críticas a Moscú y cifras del frente
Zelenski sostuvo que Rusia intenta “vender a su audiencia pasos exitosos” en las negociaciones, pero aseguró que “ni siquiera la población rusa confía en Putin”. En paralelo, afirmó que Moscú no logra avances significativos en el campo de batalla y que actualmente pierde “entre 30.000 y 35.000 soldados al mes”, entre muertos y heridos graves.