Milei llegó a Washington para sumarse al Consejo de Paz de Trump: la reconstrucción de Gaza, eje del debut
Con campera de YPF, Javier Milei llegó a Washington a las 10 de la noche. Argentina es uno de los 27 países que participará este jueves del Consejo de Paz fundado por Trump. En su debut, el board tendrá un objetivo complejo: consolidar la paz y avanzar en la reconstrucción de Gaza. Qué ofrecerá la Argentina en lugar de dinero.
El 22 de enero Donald Trump le dio estatus formal a su creación más reciente: una organización internacional a la que bautizó Junta de la Paz. La fundación se concretó en paralelo al tradicional Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza. Cuatros semanas después de la firma, el board de la diplomacia MAGA hará su debut funcional en Washington. Javier Milei será uno de los protagonistas del encuentro. Y el más importante de América Latina, seguido por el paraguayo Santiago Peña.
El presidente argentino aterrizó en la base militar Andrews, en Maryland, pasadas las 9.30 de la noche del miércoles. Viajó junto al canciller Pablo Quirno. Karina Milei esta vez se quedó en Buenos Aires, donde el jueves el gobierno lidiará con un paro de transporte. Será el cuarto de la CGT contra la administración libertaria.
Milei entró al hotel, ubicado en el barrio de Foggy Bottom, con una campera que tenía el logo de YPF. Encima llevaba otro abrigo. En la noche de Washington hacían 7 grados, bastante por encima de los -14 que llegaron a registrarse hace dos semanas. A Milei y Quirno los recibió el embajador en EEUU Alec Oxenford, según constató este medio.
A diferencia de otros líderes, que enviaron a sus cancilleres, Milei quiso estar en persona en la primeta cita del consejo. El libertario ya había acompañado a Trump en la reunión fundante de Davos.
El 7 de marzo próximo, volverá a reafirmar su alianza a prueba de balas con el republicano durante un encuentro en el club de golf que Trump tiene en el municipio de Doral, dentro del condado de Miami-Dade. En diciembre de este año, Trump será anfitrión del G-20 en ese mismo resort de Miami-Dade. Una muestra más de cómo el poder tradicional de la capital de Estados Unidos se mudó por goteo al sur de Florida, alias la Washington con palmeras.
Al primer encuentro del Consejo irán representantes de los 27 países que se anotaron como socios fundadores. El debut se concretará el jueves a la mañana en el Donald J. Trump Instituto de la Paz de Estados Unidos, así rebautizado en diciembre pasado por el Departamento de Estado.
Además de la Argentina de Milei, los otros integrantes son Albania, Arabia Saudita, Armenia, Azerbaiyán, Bahrein, Belarús, Bulgaria, Camboya, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Hungría, Indonesia, Israel, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Marruecos, Mongolia, Pakistán, Paraguay, Qatar, Turquía, Uzbekistán y Vietnam. La lista incluye países de relación conflictiva con Israel, como Qatar y Turquía.
Milei llega a Washington
El Observador
El primer paso del Consejo de la diplomacia MAGA se puso a sí mismo un objetivo desafiante: consolidar el alto al fuego y avanzar con la reconstricción de Gaza. Este jueves 19 de febrero a las 9 de la mañana, Trump anunciará un fondo de reconstrucción de 5 mil millones de dólares y revelará detalles sobre el despliegue de una fuerza de estabilización en el enclave palestino. Lo hará desde su condición de presidente vitalicio del board.
Agenda del encuentro
Tras un discurso inicial de Trump, según supo El Observador, hablarán los funcionarios responsables de llevar ayuda humanitaria a Gaza, los encargados de la desmilitarización y supervisión fiscal, las fuerzas de estabilización y reconstrucción. El punto clave que todavía traba los avances de una paz más estable y duradera en esa zona es la desmilitarización de Gaza.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sugirió que si Hamás no entregaba las armas, Israel se negaría a pasar a la siguiente fase del alto el fuego de 20 puntos firmado en octubre. Es la condición para una mayor retirada de fuerzas israelíes de Gaza y la facilitación de los esfuerzos de reconstrucción en el territorio.
“Primero hay que desarmar a Hamás y luego desmilitarizar Gaza”, dijo Netanyahu en una conferencia en Jerusalén, destacand que el grupo aún cuenta con 60.000 rifles de asalto Kalashnikov.
.@PressSec: "Tomorrow, @POTUS will host a @BoardOfPeace meeting at the Donald J. Trump Institute of Peace, where he will announce that member states have pledged more than $5B towards the Gaza humanitarian and reconstruction efforts, and have also committed thousands of personnel… pic.twitter.com/hpt3XwEHEa
Tras la exposición de Trump y los mediadores, llegará el turno de los demás países. Ahí hablará Javier Milei. Cada presidente o representante dará un discurso de dos minutos. No más que ese breve lapso. ¿Qué sugiere la organización de la Junta de Paz? Ir al grano y decir cuánto dinero está dispuesto a donar el país para la reconstrucción de Gaza. Si no son dólares, la recomendación es detallar qué aporte concreto puede ofrecer cada nación.
"Alentamos declaraciones que reafirmen el compromiso de su gobierno con la Junta de Paz, describan cualquier contribución financiera, operativa o específica por sector, señalen apoyo para la reconstrucción de Gaza, su arquitectura de seguridad y su prosperidad a largo plazo",dice la invitación.
Qué aportará la Argentina
El documento presentado en la reunión de Davos informaba que la permanencia en el Consejo tendría un precio: aunque el aporte no es obligatorio para participar, solo aquellos países dispuestos a desembolsar 1.000 millones de dólares obtendrán un asiento permanente, mientras que el resto deberá renovar su mandato cada tres años.
El fondo acumulado será administrado por el presidente de Estados Unidos y su equipo, entre ellos su asesor y yerno Jared Kushner y el enviado especial para Medio Oriente Steve Witkoff.
El gobierno de Milei quedó exceptuado de ese pago. Y tampoco planea hacer un aporte dinerario para la reconstrucción de Gaza. ¿Qué ofrendará la Argentina entonces? El gobierno maneja algunas opciones que van de ayuda logística, asesoramiento o incluso la presencia de fuerzas de paz. La definición concreta estará en función de los anuncios previos de Trump y de la descripción del panorama y la hoja de ruta para Gaza. Como sea, plata no hay.
El mes pasado, en el Foro Económico Mundial, el yerno de Trump, Jared Kushner, presentó 11 diapositivas que mostraba la visión de la junta para reconstruir e invertir en Gaza, la cual incluía más de 150 rascacielos a lo largo de la costa.
Palestinos caminan entre la destrucción causada por la ofensiva aérea y terrestre israelí en la ciudad de Gaza el 23 de octubre de 2025. AP
Kushner afirmó en aquel momento que el "plan maestro" de la administración para desarrollar Gaza "no tiene un plan B" más allá de su esfuerzo de múltiples pasos para terminar la guerra y transformar la región. Subrayó que gran parte de ese plan depende de que el grupo terrorista Hamás se desmilitarice y prometió que EEUU "va a hacer cumplir" esa parte del acuerdo de alto el fuego, sin dar detalles específicos.
Una junta de paz que va más allá de Gaza
El board de la paz fue ideado para definir el futuro de Gaza, pero el propio Trump abrió la puerta para ampliar su foco a todo tipo de conflictos globales. De ahí, la sospecha de que el plan del presidente de Estados Unidos es reemplazar a las Naciones Unidas. La ONU, en palabras de Trump, nunca pudo alcanzar su potencial. La Junta de la Paz, en cambio, tiene un "potencial ilimitado", según su autor intelectual.
Trump lanza Consejo de Paz (2) - 22-1-26 - AFP
Pese a esa incipiente tensión entre organismos, el board de la paz fue respaldado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU como parte del plan de Trump para Gaza. Y el presidente republicano prometió trabajar junto a las Naciones Unidas. El gobierno argentino también descarta que la junta intente reemplazar a la ONU. Tiene un interés concreto en que no sea así: el diplomático argentino Rafael Grossi cuenta con serias chances de convertirse en el nuevo secretario general de las Naciones Unidos. Director de la Agencia de Energía Atómica de la ONU, la candidatura de Grossi tiene el respaldo de Milei.
En la víspera del debut de la junta de origen MAGA, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió para tratar la misma agenda: el acuerdo de alto al fuego en Gaza.
La sesión de la ONU en Nueva York iba a realizarse el jueves, pero se adelantó después de que Trump anunciara la reunión de la junta para esa misma fecha. La superposición iba complicar los planes de viaje de los diplomáticos que pensaban asistir a ambas reuniones.
Donald Trump junto a el primer misnistro de Israeli Benjamin Netanyahu. AFP
Sin que exista un choque explícito aún, hay dos lenguajes en juego: el decisionismo de Trump y el impulso financiero de los donantes convocados por el jefe MAGA, en contraste con la legitimidad y la búsqueda de consensos que, aun en debilitados y en crisis, detenta la ONU. ¿Qué fuerza demostrará ser más efectiva? "Trump no está dispuesto a esperar los tiempos de los organismos multilaterales", analiza un diplomático. El experimentado funcionario agrega: "De máxima, los puentea y empieza a reemplazar. De mínima, les marca la cancha. Los resultados que consiga en Gaza serán su prueba de fuego".
Si bien varios países de Medio Oriente y grandes naciones emergentes se unieron al Consejo, las potencias globales y los aliados europeos de EEUU mantienen una postura más cautelosa.
El primer ministro Netanyahu ratificó durante su visita oficial a Washington la semana pasada la plena incorporación de Israel al organismo. Pero no estará en el Donald J. Trump Instituto de la Paz para la primera sesión del board. En representación de Israel irá el canciller Gideon Sa’ar.
La Fuerza Internacional de Estabilización
Gaza Palestina. AFP
AFP
El despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización representa el eje central de la nueva fase del plan de paz de Trump para Gaza, presentado originalmente en septiembre. Tras el frágil alto el fuego iniciado el 10 de octubre, que puso fin a dos años de hostilidades entre Israel y Hamás y permitió el intercambio de rehenes israelíes y presos palestinos, la estrategia entra en una etapa operativa.
Según el plan de Trump, los miembros de Hamás que se comprometan con la coexistencia pacífica y la entrega de armamento recibirán una amnistía, mientras que aquellos que deseen abandonar Gaza contarán con un "salvoconducto" hacia países receptores.
En paralelo, el Consejo de la Paz evaluará los avances del Comité Nacional para la Administración de Gaza. Este organismo fue creado con el objetivo de asumir la gestión civil diaria de la Franja y desplazar la estructura de Hamás.