La asociación Nofumadores.org ha presentado una denuncia formal contra Rosalía y Esty Quesada, conocida como “Soy una pringada”, por fumar en el pódcast Special People Club, emitido en plataformas digitales.
La organización considera que ambas han vulnerado la Ley Antitabaco, la normativa sobre comunicación audiovisual y las obligaciones de los medios que difunden este tipo de contenidos.
Imágenes que muestran consumo e incitan a normalizarlo
Durante la grabación, Rosalía interrumpe la conversación para encender un cigarro en un espacio interior cerrado, que Nofumadores equipara a un centro de trabajo. A continuación, ofrece el cigarro a la presentadora, quien acepta pese a declarar que no es fumadora. La escena, registrada en vídeo, muestra claramente el acto de fumar y la marca del producto.
La plataforma subraya que este contenido se difundió originalmente sin edición, y que tras la reacción en redes sociales fue retirado y vuelto a publicar con el cigarrillo pixelado, algo que, según Nofumadores, no elimina el efecto de promoción implícita del tabaco.
Posible infracción de tres normas vigentes en España
Nofumadores afirma que el acto vulnera la Ley 28/2005 de medidas sanitarias frente al tabaquismo, al tratarse de consumo de tabaco en un espacio cerrado. Además, contraviene la prohibición expresa de mostrar tabaco en medios de comunicación o servicios digitales, según la misma norma y la Ley General de Comunicación Audiovisual.
La organización también advierte que la exhibición de marcas o actos de consumo en contenidos audiovisuales constituye comunicación comercial no permitida, especialmente en formatos dirigidos a audiencias jóvenes en redes sociales o plataformas bajo demanda.
Reacciones y antecedentes: Rosalía ya fue denunciada en 2024
Raquel Fernández Megina, presidenta de Nofumadores.org, sostiene que pixelar el cigarro no neutraliza el mensaje ni el impacto: “El acto de fumar sigue siendo reconocible, se legitima y se normaliza”. Añade que esto supone una promoción indirecta del tabaco entre adolescentes y jóvenes.
La organización recuerda que este no es un caso aislado: ya en diciembre de 2024 denunciaron a Rosalía por la presencia de cigarrillos de una marca reconocida en su perfil de redes sociales. La entidad insiste en que este tipo de actos banaliza el consumo como gesto estético y lo presenta como algo aspiracional.
Llamado a la responsabilidad de figuras públicas
La plataforma subraya la responsabilidad ética de los referentes culturales, especialmente cuando se dirigen a públicos jóvenes. Alertan que este grupo etario es más vulnerable a los procesos de renormalización del tabaco, en un contexto donde el consumo se presenta como parte de una identidad o estilo de vida.
Nofumadores concluye que el derecho a la expresión o creación no puede prevalecer sobre el derecho a la salud, en particular cuando hay menores de edad potencialmente expuestos al contenido. “La libertad artística no puede ser excusa para difundir comportamientos dañinos”, afirma la presidenta de la organización.