19 de agosto 2025 - 12:14hs

CaixaBank, BBVA y Santander tendrán a partir de ahora una solvencia más parecida a la media del sector en Europa. Es la victoria de la banca española gracias a la gran reforma bancaria que acaba de entrar en vigor de forma escalonada hasta 2030 y que equilibra el terreno de juego.

Una de sus consecuencias es que la libertad absoluta que tenían hasta ahora las entidades para calcular sus riesgos se ha terminado. La norma establece reglas claras y eso implica cortapisas relevantes para utilizar modelos propios con los que autoexaminarse.

Ninguno de los grandes saldrá indemne y todos verán bajar su capital, pero los que menos sufrirán son los bancos españoles. CaixaBank, BBVA y Santander son, por ese orden, las tres entidades de la eurozona con un menor impacto.

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Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank; Carlos Torres, presidente de BBVA, y Ana Botín, presidenta de Banco Santander

Comparativa

Esa diferencia permitirá atajar uno de los problemas que ha arrastrado durante años el sector bancario español. Sus componentes aseguran que el uso de modelos internos o propios (a los que pone coto la nueva normativa) es muy inferior al de otros países de Europa y que eso los ha perjudicado históricamente en la comparativa de solvencia.

La última andanada de Basilea III termina con ello. Son las reglas que cierran el paquete reformador ideado tras la Gran Crisis Financiera y una de las medidas clave es la homologación del uso de los modelos para calcular los riesgos. La reforma se aplica desde el pasado mes de enero, pero no de forma plena y por eso los bancos solo han divulgado algunos datos.

Lo primero que han tenido que sacar a la luz es cuántos de sus activos ponderados por riesgo (APR) a marzo de 2025 calculan con modelos propios, cuántos con los estandarizados y cuál sería el balance si aplicaran estos últimos criterios a toda su cartera.

Haciendo una simulación con esta última cifra, CaixaBank tendría un impacto de 185 puntos básicos en su solvencia de máxima calidad (CET1) si no se pudieran usar modelos propios, el de BBVA sería de 193 y el de Santander, de 231 según los cálculos que ha hecho la firma experta en crédito CreditSights para valorar el estado de los balances del sector en la eurozona.

La media de los 26 mayores bancos europeos sería de 443 puntos básicos y hay entidades que cederían más de 700.

Deutsche Bank está justo al lado contrario de los españoles. La entidad perdería 631 puntos básicos de solvencia con esa simulación. SEB está peor, porque se dejaría 715, y también Nykredit y Danske Bank, que verían evaporarse 671, pero el máximo sería para Crédit Agricole, con 751.

La diferencia es que los tres bancos nórdicos y el francés tienen un colchón más grande de capital y mayores posibilidades de recomponerlo, mientras que el golpe dejaría la solvencia del alemán por debajo de los requerimientos regulatorios.

Medidas mitigantes

«Adaptaremos el balance a lo largo del periodo de implementación y tomaremos acciones mitigantes con respecto a los activos ponderados por riesgo bajo el modelo estandarizado para minimizar impactos futuros», ha sido el mensaje de Deutsche Bank para calmar a los inversores.

Más cerca de la banca española está ABN Amro, con 237 puntos básicos de merma, seguido de Intesa Sanpaolo, con 300. BNP estaría en 400, con ING en 442 y UBS, UniCredit y Commerzbank en 500 puntos básicos.

Esa simulación es un caso extremo, porque Basilea III no impide usar modelos propios, pero sí los acota de forma relevante.

Hasta ahora los bancos han utilizado los criterios propios y los estandarizados de forma combinada. Cuando la reforma esté plenamente en vigor en 2030, un mínimo del 72,5% de los APR debe ser calculado con modelos estandarizados, lo que deja solo un 27,5% para los internos.

La intención de Basilea III es primar los modelos estandarizados, establecidos por los reguladores para determinar el grado de amenaza de cada exposición (una hipoteca concedida a un cliente de solvencia acreditada pondera mucho menos que un préstamo a una start up o un derivado financiero). Son iguales para todos.

Esto se contrapone con los modelos internos, que cada banco hace a su medida para calcular su riesgo con el argumento de que nadie conoce mejor que la propia entidad el peligro de sus activos.

El resultado siempre es a su favor. Los APR de la banca europea son un 47% más altos con el modelo estandarizado que los reportados ahora.

Golpe menor

Ahí es donde ganan CaixaBank, BBVA y Santander. Los tres utilizan criterios propios para un porcentaje mucho menor de sus APR que la media europea, así que la reforma les afecta menos.

Deutsche Bank, en cambio, usa modelos internos para el 67% de su exposición y Nykredit llega al 79%. Los impactos en capital que tendrán que asumir proceden de pasar toda la cantidad de APR que excede del límite por el tamiz de los criterios estandarizados.

Los distintos reguladores son conscientes del mazazo que supone para el sector, así que cada uno ha buscado fórmulas para reducir el impacto. Los suizos son los más estrictos. Sus bancos deberán cumplir con el 60% este año e ir aumentando al 72,5% hasta 2030. La zona euro empieza en el 50%, mientras que Reino Unido ha pospuesto la reforma hasta 2027

FUENTE: RIPE - EXPANSIÓN

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