España se ha situado por primera vez como el país más atractivo de Europa para la inversión inmobiliaria en 2026, según la clasificación elaborada por la consultora internacional CBRE a partir de las perspectivas de casi 700 inversores con base en el continente, consolidando así un cambio de tendencia que ha ido tomando forma en los últimos años dentro del mercado europeo.
El informe European Investor Intentions Survey 2026 sitúa a España en la primera posición del ranking, por delante de Reino Unido y Polonia, en un contexto marcado por una creciente preferencia de los inversores por el sur de Europa, donde destacan precios relativamente competitivos frente a otros mercados, escasez de oferta y fundamentos económicos considerados sólidos.
Una escalada sostenida desde 2021 hasta el liderazgo actual
La evolución española en la clasificación ha sido progresiva: en 2021 no figuraba en el listado, en 2022 accedió por primera vez en séptima posición, en 2024 ascendió al cuarto puesto, en 2025 alcanzó el segundo lugar y en 2026 logra encabezar el ranking, un recorrido que CBRE vincula al dinamismo del mercado y al incremento continuado del valor de los activos, especialmente en el segmento residencial.
Este posicionamiento viene respaldado por el comportamiento del mercado en 2025, ejercicio en el que la inversión inmobiliaria superó los 18.400 millones de euros, lo que supuso un crecimiento interanual del 31 % y el volumen más elevado registrado desde 2018, situando a España por encima de la media europea.
Previsiones de crecimiento para 2026 en un entorno de estabilidad
De cara a 2026, el informe Real Estate Market Outlook anticipa un nuevo aumento de la inversión en España de entre el 5 % y el 10 %, hasta situarse en una horquilla de entre 19.000 y 21.000 millones de euros, en un escenario definido por la estabilidad monetaria y unas condiciones de financiación que la consultora considera más favorables.
Además, cerca del 89 % de los inversores prevé que su actividad de compra aumente o se mantenga estable durante el año, mientras que un 83 % anticipa que la actividad de venta también crecerá o permanecerá sin cambios significativos.
Madrid y Barcelona, polos clave del interés internacional
Por segundo año consecutivo, España es el único país que cuenta con dos ciudades entre las cinco más atractivas de Europa para la inversión internacional, con Madrid situada en segunda posición, solo por detrás de Londres, y Barcelona también posicionada entre los principales destinos del continente.
La consultora subraya que casi la mitad de los inversores transfronterizos eligen España como principal destino por el potencial de retorno económico, apoyado en la fortaleza de la economía nacional, la elevada demanda residencial y la escasez de oferta en determinados segmentos, factores que presionan al alza los rendimientos y reducen los plazos de venta y alquiler.
El residencial lidera las preferencias sectoriales
En cuanto a la distribución por sectores, el segmento residencial -denominado “living”- se consolida como el preferido por el 34 % de los inversores europeos, impulsado por los desequilibrios estructurales entre oferta y demanda y por el crecimiento demográfico vinculado a la inmigración.
Tras el residencial se sitúa el sector logístico, con un 25 % de las preferencias, seguido por oficinas, con un 13 %, y locales comerciales, con un 12 %, en un entorno en el que la disponibilidad limitada de activos en determinados nichos refuerza el atractivo inversor.
Precios de la vivienda en máximos históricos
El contexto de fuerte interés inversor coincide con una evolución al alza de los precios de la vivienda, que crecieron un 9,5 % en 2025 y un 2,2 % solo en el cuarto trimestre, hasta situar el valor medio en 2.354 euros por metro cuadrado, según datos del Colegio de Registradores de la Propiedad.
En este escenario, la combinación de demanda creciente y oferta escasa ha contribuido a sostener la presión sobre los precios y a reforzar el posicionamiento de España como destino prioritario dentro del mercado inmobiliario europeo.