El Tribunal General de la Unión Europea ha ratificado este miércoles la inclusión de la energía nuclear y el gas fósil en el régimen de inversiones sostenibles, en base al reglamento de taxonomía de la UE, que busca canalizar los flujos financieros hacia la descarbonización energética.
En 2022, la Comisión Europea adoptó un reglamento delegado que establecía criterios técnicos para clasificar ciertas actividades dentro de los sectores nuclear y de gas fósil como contribuyentes a la mitigación del cambio climático y a la adaptación al mismo. Esta decisión fue impugnada por Austria, que solicitó su anulación.
Sin embargo, la sentencia de este miércoles ha desestimado dicha solicitud, respaldando la interpretación de la Comisión Europea de que, bajo ciertas condiciones, las actividades relacionadas con el gas y la energía nuclear pueden apoyar los objetivos de descarbonización.
El Tribunal General concluyó que el Ejecutivo comunitario no se extralimitó en sus competencias al incluir estas fuentes de energía en el régimen de inversiones sostenibles.
El fallo también subraya que, en circunstancias específicas, las inversiones en gas fósil pueden contribuir de manera significativa a la mitigación y adaptación al cambio climático, lo que abre la puerta a mayores flujos de capital hacia estos sectores.
Este dictamen tiene implicaciones significativas para el mercado energético y para los inversores, ya que redefine qué actividades pueden ser consideradas como sostenibles dentro de las estrategias de transición energética, ampliando el espectro de opciones para financiar proyectos que impulsen la descarbonización a nivel europeo.
Este fallo podría acelerar el flujo de inversiones hacia estos sectores, particularmente en contextos de transición energética, donde las soluciones a medio camino, como la energía nuclear y el gas, juegan un papel crucial en el proceso de descarbonización mientras se desarrollan alternativas renovables a mayor escala.
FUENTE: El Observador