Qué países corren más riesgo de quedarse sin petróleo por la guerra de Irán
El Gobierno español prevé anunciar hoy una batería de medidas para aliviar el impacto de la crisis energética derivada de la guerra de Irán, y es de esperar que no se llegue a lo aprobado en Sri Lanka, donde los miércoles van a dejar ser laborables para ahorrar combustible.
20 de marzo de 2026 10:54 hs
El cierre casi total del estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% del petróleo que consume el mundo, afecta a Europa por la subida de precios que implica ese desplome de la oferta, pero en Asia tiene un efecto dramático al poner en riesgo el suministro físico de energía.
De los 19 millones de barriles de petróleo que pasaban cada día por Ormuz antes del conflicto, 13 millones iban dirigidos a Asia.
Un informe de Société Générale analiza los países que tienen mayor riesgo de quedarse sin crudo, en caso de que se prolongue la disputa bélica en el Golfo.
Entre los grandes países asiáticos, los más vulnerables son India y Corea del Sur, según la entidad francesa, ya que sus actuales inventarios cubren el equivalente a 70 días de importaciones a través de Ormuz. En el caso de China, esa ratio se dispara a cerca de 300 días (Pekín acumuló crudo en los meses previos a la guerra), mientras que Japón cuenta con 170 días de cobertura.
17739447234667
En los pequeños países asiáticos, la situación es más dramática. Singapur tiene reservas para 40 días de importaciones de Ormuz, y esa relación baja a 30 días en Myanmar, Vietnam y Filipinas. En el caso de Sri Lanka, es de 60 días. Además, estas naciones tienen pocas alternativas para suministrarse.
La preocupación de los inversores por el frenazo económico que puede sufrir esa región del globo es evidente. Desde el inicio de la guerra el índice MSCI de mercados asiáticos emergentes cae de 893 a 821 puntos.
Ayer, Bank of America degradó su recomendación de las bolsas de Pakistán y Sri Lanka. "Son dos de los países emergentes que vemos más vulnerables a la crisis de Irán".
Y otros analistas avisan de que posibles restricciones en Corea afectaría a los fabricantes de semiconductores, con un efecto global en la cadena tecnológica. El índice de la Bolsa coreana Kospie pierde un 7,7% desde el inicio de la guerra. El Nikkei japonés, otro de los parqués que tenía una gran racha antes del conflicto, se deja más del 9%.