El Atlético de Madrid derrotó por 3-1 al Granada en su estreno en La Liga en el Civitas Metropolitano y sumó sus primeros tres puntos en el torneo, pese a no tener un rendimiento formidable. Los goles fueron de Álvaro Morata, Memphis Depay y Marcos Llorente para el equipo del Diego "Cholo" Simeone, mientras que Samu Omorodion hizo lo propio para los visitantes.
El equipo del "Cholo" comenzó dominando el juego en todos los aspectos, no dejó jugar a su rival y cortó todos los ataques progresivos del Granada. A su vez, aprovechó mucho las subidas al ataque de Marcos Llorente por derecha, quién fue muy determinante.
Generó ocasiones aprovechando algunas jugadas colectivas y otras individualidades, pero no lograba marcar. Una de las claves fue la tarea de Thomas Lemar: el francés logró romper la línea de mediocampistas y provocó la anticipada salida de los centrales y ahí se produjo la ruptura y los espacios para las diagonales de Álvaro Morata.
Sin embargo, con el correr de los minutos, el Atlético de Madrid empezó a ser más impreciso a la hora de atacar y se fue quedando sin ideas claras para construir jugadas fluidas y, las veces que lo logró, falló siempre en el último pase.
No obstante, tuvo su recompensa en un momento clave del partido: en la última jugada de la primera parte, César Azpilicueta colgó un centro frontal al área que impactó en el pecho de Jesús Vallejo y el rebote le quedó servido a Morata, quién definió prácticamente en el punto del penal y puso el 1-0.
La segunda parte fue un baldazo de agua fría para el “Atleti”. Tras un error garrafal de Yannick Carrasco que intentó gambetear en su propia área, Gonzalo Villar le extirpó el balón, colocó el centro bajo para Samu Omorodion que anticipó a Cagar Soyuncu y estampó el 1-1.
Pero entonces entró en juego la diferencia de jerarquía de los equipos. Cuando el Atlético se encontraba aturdido y golpeado por el inesperado empate del Granada, una genialidad de Memphis Depay le otorgó la ventaja nuevamente.
El holandés recibió a varios metros de distancia del área grande, con un control orientado se acomodó y sacó un bombazo estelar que se incrustó en el ángulo superior del arco del Granada y puso el 2-1.
Puede haber mejoras o no en un equipo, pero los jugadores distintos en algún aspecto cambian el partido y este fue el caso. La pegada prodigiosa de Depay es un gran recurso que tiene el elenco de Simeone y que muchas veces le resultó rentable.
El Granada no se quedó de brazos cruzados y buscó igualar el cotejo. De hecho, durante un puñado de minutos lo tuvo contra las cuerdas al equipo colchonero, que quedó mal colocado en defensa en varias ocasiones.
Uno de los grandes cambios que incluyó La Liga para esta temporada es la de poner micrófonos en las charlas de los entrenadores en las pausas de hidratación, que se realizan por las altas temperaturas, y el “Cholo” se refirió justamente a los ajustes defensivos.
En ese discurso, el DT señaló: “Salen Rodrigo (De Paul) y Antoine (Griezmann) y entran Saúl y Correa. Los de atrás (los defensores) sostengamos el ataque. Firmes sosteniendo el ataque con Barrios y Saúl en el medio y Correa arriba con Memphis. Vamos a atacar y a ganar”.
El equipo tuvo un cambio de actitud y varias chances claras para ampliar la ventaja, pero no logró concretar. Sin embargo, se notó una leve mejora en defensa, pero no fue garantía. Los propios errores en la salida del Atlético de Madrid le costó el empate en primera instancia y estuvo cerca de que se lo igualen nuevamente sobre el final.
Sin embargo, Villar, quien generó el empate del Granada, fue artífice del tercer gol del Atleti. El mediocampista regaló el balón sobre la línea de fondo y una buena jugada individual de Ángel Correa le permitió a Marcos Llorente sentenciar el 3-1 final.
Partido muy irregular del Atlético de Madrid. Por momentos controló, pero le costó mantener esa supremacía. El elenco de Simeone sumó sus primeros tres puntos en esta temporada y se prepara para enfrentar al Betis en la próxima jornada.