Apenas ocho minutos de metraje divididos en dos vídeos recogen la declaración frustrada de la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, el pasado viernes 5 de julio.
Ocho minutos en los que la investigada por tráfico de influencias y corrupción en los negocios se limita a decir su nombre y comunicarle al juez Juan Carlos Peinado que desconoce los hechos que se le imputan, tal y como se muestra en las grabaciones.
La esposa de Pedro Sánchez aparece sentada con las manos apoyadas entre las piernas en la esquina de uno de los bancos del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, en Plaza de Castilla.
A su derecha hay un micrófono que un funcionario procede a acomodar frente a la investigada. A su izquierda se sientan los abogados de las acusaciones populares Iustitia Europa, Hazte Oir, Manos Limpias, Regeneración Política y Vox. Frente a Gómez, pese a que no lo recoge la grabación, está sentado el juez instructor Juan Carlos Peinado.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/rtvenoticias/status/1811435028301201684&partner=&hide_thread=false
Una vez el micrófono está en su sitio, la letrada de Vox, Marta Castro, le hace una pregunta al juez, precisamente relacionada con la grabación en vídeo de esa comparecencia.
Aunque los letrados no lo sabían en ese momento (de ahí la pregunta de Castro), el juez había desestimado la solicitud de Camacho: estaban siendo grabados en vídeo en ese mismo instante. "Ya se han dictado todas las resoluciones y se están notificando. Estén ustedes en contacto con sus respectivos procuradores, señora letrada".