La Comunidad de Madrid ha experimentado una caída del 15,7% en el número de pisos turísticos desde la implementación del Plan Reside, puesto en marcha por área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento.
Desde que el plan comenzó a aplicarse a fines de agosto, más de 2.600 apartamentos han dejado de estar destinados al alquiler turístico, pasando de 16.959 a 14.297 en solo tres meses.
Qué es el Plan Reside
El Plan reside se implementó como una herramienta de choque que traslada los pisos turísticos fuera de los edificios residenciales para blindar a los vecinos que viven en sus casas habituales.
El objetivo principal de este paquete de medidas es proteger la vivienda permanente e incentivar el uso residencial de los edificios, garantizando una oferta turística ordenada y legal que favorece la convivencia entre vecinos y visitantes. Este plan busca blindar la vivienda habitual, trasladando los pisos turísticos fuera de los edificios residenciales, con el fin de mejorar y preservar el uso residencial en la ciudad.
Medidas que frenan los pisos turísticos ilegales
La caída de los pisos turísticos se ha acelerado gracias a una serie de medidas implementadas por el Gobierno municipal, que tienen un impacto notable en los alojamientos ilegales y comenzó a regularse de manera más estricta los pisos turísticos en zonas como el centro histórico de la capital. Una de las acciones clave ha sido un acuerdo con el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid) y la Agencia de Actividades para perseguir viviendas de uso turístico ilegales. Desde su firma en junio, este convenio ha logrado reducir en 1.423 el número de pisos turísticos sin licencia, y según la plataforma Inside Airbnb, la cifra asciende a 2.600 en el mismo período.
Sanciones más estrictas y límite a nuevas licencias
El Ayuntamiento también ha endurecido el régimen sancionador para los pisos turísticos ilegales. Las multas pueden llegar hasta los 190.000 euros, frente a las sanciones anteriores que solo alcanzaban los 3.000 euros. Además, el Consistorio ha establecido restricciones claras en cuanto a las licencias: no se permiten pisos turísticos en edificios residenciales del centro histórico y se limitan las licencias fuera de esta área a aquellos alojamientos con acceso independiente.
El impacto en el mercado de alquiler y el comercio local
El Plan Reside no solo regula los pisos turísticos, sino que también tiene como objetivo proteger el uso residencial de la ciudad y favorecer al comercio local. Se han implementado medidas para evitar la conversión de locales comerciales en viviendas turísticas, y el Ayuntamiento otorga incentivos urbanísticos a quienes transformen oficinas en viviendas. Estas medidas buscan asegurar una oferta turística ordenada y evitar la gentrificación de los barrios tradicionales.
Con la reducción de los pisos turísticos, el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida celebra este descenso como un éxito en su estrategia para ordenar el sector y garantizar un equilibrio entre el uso residencial y el turístico en Madrid.