La Selección de España se proclamó campeona del mundo por primera vez su historia luego de derrotar por 1-0 en la final a Inglaterra, con gol de la capitana Olma Carmona y levantó el trofeo más anhelado de todos.
El equipo jugó un partido excepcional y consiguió el tan ansiado objetivo, superando cualquier tipo de expectativas.
El camino comenzó el 21 de julio, con el triunfo en el debut ante Costa Rica por 3-0 en el Sky Stadium. Ya en el primer partido el equipo había hecho historia, debido a que nunca España había podido ganar un encuentro en fase de grupos de un Mundial.
Los goles los marcaron Valeria del Campo en propia puerta, Aitana Bonmatí y Esther González.
El 26 de julio fue el segundo duelo que sellaría el pasaje a octavos de final de la Copa del Mundo, acompañada de una paliza por 5-0 ante Zambia.
En base al desarrollo del partido, el resultado pudo haber sido aún más abultado. En ese partido anotaron Teresa Abelleira, Jennifer Hermoso por duplicado y otro doblete de Alba Redondo. Las expectativas y la ilusión en ese momento estaban por los cielos.
Con la clasificación bajo el brazo, España cerró la fase de grupos el último día del mes con una durísima derrota por 4-0 ante Japón. En cuanto a los puntos, fue intrascendente debido a que la “Roja” ya estaba en la próxima instancia, pero fue un aviso muy importante.
El 5 de agosto, en octavos de final, comenzó un nuevo Mundial. Suiza fue el rival de España que, debido a la derrota ante Japón, clasificó como segunda de grupo.
Todas aquellas dudas o preocupaciones que se generaron tras la derrota ante las “Nadeshiko” quedaron en el olvido: el elenco de Vilda le propició una goleada 5-0 a Suiza y accedió a cuartos de final, agigantando cada vez más las esperanzas y la hazaña.
En la siguiente instancia las cosas se emparejaron. Lógico, debido a la altura en el torneo en la que se encontraba España. Sin embargo, la “Roja” se quedó con un partido durísimo, peleado y sufrido hasta el final ante Países Bajos el 10 de agosto y clasificó a semifinales del certámen.
Salma Paralluelo se vistió de heroína y en el minuto 111 marcó el 2-1 final para depositar al equipo entre las cuatro mejores selecciones del mundo.
Si el partido ante la “Naranja Mecánica” fue sufrido, las semifinales ante Suecia el 15 de agosto fue peor: Salma Paralluelo estampó el 1-0 a los 81 globales de partido, Rebecka Blomqvist igualó las cosas al 88 y Olga Carmona puso el 2-1 final a los 89. Fueron diez minutos de absoluta locura los que se vivieron en el Eden Park.
Por último, el 20 de agosto España gritó campeón por primera vez en su historia tras vencer a Inglaterra 1-0 en la final con el gol de Olma Carmona. Partido excelente de todo el equipo que estuvo a la altura de las circunstancias y le demostró a todo el mundo lo que es capaz de conseguir.