Angel Correa fue el salvador del Atlético de Madrid.
En una noche argentina, Angelito Correa rescató al Atlético de Madrid
El Aleti perdía con el Cádiz, pero la remontada llegó de la mano de dos campeones mundiales: Angel Correa y Nahuel Molina.
El Aleti perdía con el Cádiz, pero la remontada llegó de la mano de dos campeones mundiales: Angel Correa y Nahuel Molina.
Angel Correa fue el salvador del Atlético de Madrid.
Dos goles del argentino, habitual suplente y titular ante el Cádiz por la sanción de Alvaro Morata, protagonizó la remontada de los rojiblancos, que comenzaron perdiendo 0-2 y ganaron 3-2.
Angelito, como le llaman sus compañeros, se ganó a pulso el cariño del Metropolitano. No solo por sus goles. También por su juego. Su toque, su finura, su saber estar en el sitio adecuado en el momento oportuno.
El Metropolitano estalló. La remontada se acercaba. Casi se tocaba.
Simeone dio entrada a Rodrigo de Paul, Giménez y Lino. De un golpe quería recuperar el temple del argentino en el medio campo y la velocidad de Lino.
Giménez aseguró la linea de centrales y adelantó la posición de Witsel. Y se destapó otra vez Correa para provocar el delirio. Saúl, otra asistencia, le regaló un balón al área y el argentino puso el 3-2.
El Atlético había hecho lo más difícil. La remontada era real. Estaba ahí. El Cádiz hizo cambios, pero Correa fue una losa infalible.
En una montaña rusa de emociones, el argentino le dio al Atlético los tres puntos y cerró una semana redonda para los de Simeone. Tres partidos, tres victorias.
La primera contra el Real Madrid, el eterno rival. La tercera, de brillante remontada en partido de poco temple, y de orgullo.
El Atlético es cuarto con un partido menos. El Cádiz no se creyó el 2-0 y se vino abajo en el 2-2. Sigue sin ganar al Atlético a domicilio.