El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha despejado las dudas sobre la participación de Irán en la próxima cita mundialista. A pesar del conflicto en Oriente Medio y la ausencia de la delegación persa en el Congreso de la FIFA celebrado en Vancouver, el mandatario aseguró que el calendario del Mundial se cumplirá como está previsto.
Infantino justificó esta decisión bajo la premisa de que el fútbol debe servir como una herramienta para unir a la gente. Aunque la federación iraní solicitó formalmente trasladar sus partidos a México, la casa madre del fútbol mantiene los partidos programados contra Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles, además del 'partido del orgullo' ante Egipto en Seattle.
Incidentes diplomáticos en el Congreso de Vancouver
La previa del Congreso estuvo marcada por la ausencia de los dirigentes de la federación iraní. Según informó la agencia Tasnim, la delegación persa no pudo ingresar a Canadá tras ser rechazada en el control fronterizo, un hecho que ha provocado denuncias por el trato recibido.
Este clima de tensión coincide con las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que Irán sería bienvenido al torneo, aunque sugirió que no deberían participar por su propia seguridad. Al mismo tiempo, Infantino intentó concretar un acercamiento entre los presidentes de las federaciones de fútbol de Israel y Palestina, haciendo que ambos se estrechen las manos en un símbolo de unidad, algo que no consiguió.
Candidatura presidencial y solidez financiera
En el cierre del evento, Infantino anunció oficialmente su intención de presentarse a las próximas elecciones de la FIFA para extender su mandato hasta 2031. El dirigente, que ocupa el cargo desde 2016 tras la salida de Joseph Blatter, recibió el respaldo tras la aprobación del Informe Anual 2025 del organismo.
Las finanzas de la FIFA muestran una proyección de ingresos récord de 14.000 millones de dólares para el ciclo 2027-2030. Este presupuesto permitirá un incremento significativo en la inversión para el desarrollo del fútbol base, multiplicando por ocho los recursos destinados a las asociaciones miembro en comparación con los programas previos a 2016.